El Gobierno nacional cerró este jueves una nueva paritaria para los empleados de la Administración Pública Nacional con un aumento acumulado del 6,64% para el trimestre junio-agosto de 2026 y un bono de 50.000 pesos para agosto. La negociación terminó en una grieta: la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) aceptó el acuerdo, mientras que la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) lo rechazó y advirtió que el conflicto va a escalar.
El resultado divide a dos de los sindicatos más grandes del Estado y reactiva el debate sobre el poder adquisitivo de los empleados públicos bajo la gestión de Javier Milei.
La propuesta oficial se divide en tres tramos:
Bono de $50.000 pagadero en agosto, de carácter remunerativo
El acuerdo corresponde a la apertura del período paritario junio 2026-mayo 2027 del Convenio Colectivo de Trabajo 214/06, el marco legal que regula los salarios de cientos de miles de trabajadores de la administración nacional.
Que el bono sea "remunerativo" significa que no es un pago aislado: se suma a la base salarial y se toma en cuenta para calcular el aguinaldo y otros beneficios laborales.
UPCN firmó el acuerdo y lo convirtió en la referencia salarial oficial para el trimestre. El sindicato, considerado parte del sector "dialoguista" dentro de la CGT, sostuvo que la propuesta es un paso dentro de un proceso de negociación continua.
ATE, en cambio, lo rechazó de plano. El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, fue directo al salir de la reunión: "No estamos dispuestos a negociar ningún ajuste".
La diferencia de fondo no es solo el porcentaje. ATE sostiene que, mientras el Gobierno ofrece 6,64%, la inflación del período junio-agosto de 2026 ya proyecta superar ese número. Y que, antes de hablar del futuro, habría que recuperar lo que se perdió en el pasado.
ATE llegó a la reunión con datos propios. Según el gremio, en la paritaria anterior los salarios subieron 21%, pero la inflación del mismo período fue de 33,2%. La diferencia negativa: 12,2 puntos porcentuales que los empleados estatales no recuperaron.
Eso es lo acumulado en el período reciente. Pero Aguiar fue más lejos: afirmó que la pérdida de poder adquisitivo bajo la gestión de Milei desde diciembre de 2023 supera el 40%.
ÚLTIMO MOMENTO!!
— Rodolfo Aguiar (@rodoaguiar) June 18, 2026
ATE RECHAZÓ LA PARITARIA de 6,6% TRIMESTRAL DEL GOBIERNO NACIONAL!!
NO ESTAMOS DISPUESTOS A NEGOCIAR NINGÚN AJUSTE!!
El ofrecimiento de 2,4% en junio, 2,2% en julio y 1,9% en agosto, además de un bono por única vez $50.000 para el mes de agosto es INSUFICIENTE,… pic.twitter.com/yMOI9cms2l
La cifra más llamativa la usó para cerrar su declaración pública: "Desde que asumió hasta ahora, Milei le confiscó 12 millones de pesos en promedio a cada uno de los estatales".
Ese es el cálculo de ATE para cuantificar la diferencia entre lo que los trabajadores estatales cobran hoy y lo que cobrarían si sus salarios hubieran seguido el ritmo de la inflación desde el inicio del mandato presidencial. El Gobierno no contestó esa cifra.
Antes de la audiencia, el gremio había hecho pública su posición. Sus reclamos concretos eran:
Ninguna de esas demandas, según ATE, recibió respuesta dentro de la oferta oficial.
Una paritaria es una negociación salarial entre el Estado —en este caso como empleador— y los sindicatos que representan a los trabajadores. El resultado fija cuánto van a cobrar de más los empleados durante el período acordado.

Esta paritaria en particular cubre a los empleados de la Administración Pública Nacional: los que trabajan en ministerios, secretarías y organismos del Estado nacional. Hasta abril, la dotación de la APN era de 186.771 empleados. Si se suman los organismos descentralizados, las empresas y las sociedades del Estado, el total del Sector Público Nacional ascendía a 274.793 trabajadores.
El Convenio Colectivo de Trabajo 214/06 es el acuerdo general que regula sus condiciones laborales. Cada vez que se abre una nueva paritaria, ese convenio se actualiza en su parte salarial.
Con UPCN firmando y ATE rechazando, el acuerdo queda homologado. Eso significa que los aumentos van a aplicarse para todos los trabajadores alcanzados por el convenio, independientemente de si el gremio que los representa lo aprobó o no.
Pero ATE no da por cerrada la discusión. Aguiar advirtió que la nueva oferta "coloca cada vez más lejos la posibilidad de lograr un entendimiento" y que "acelera la conflictividad en el Estado". El sindicato anunció que convocará a asambleas para definir medidas de acción.
La tensión dentro del movimiento sindical estatal ya no es nueva: es el tercer período paritario consecutivo en el que ATE y UPCN terminan en posiciones opuestas. Esa fractura interna condiciona la capacidad de los gremios para presionar al Gobierno con una postura unificada.
TM