La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves la Ley 6.961, que endurece las penas contra los trapitos y limpiavidrios e introduce, por primera vez, sanciones directas para los clubes de fútbol y productoras de recitales que tengan vínculos probados con esas actividades ilegales. La norma se aprobó con 36 votos a favor y 18 en contra, y fue impulsada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto a la diputada libertaria María del Pilar Ramírez.
"Si sos trapito, te meto preso. Aprobamos una ley para meter presos a estos delincuentes que se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a la gente de bien. Ley y orden", escribió Macri en X apenas terminó la votación.
Este es el punto más novedoso de la ley: si la Justicia prueba que personas vinculadas a un club de fútbol, una institución o una productora de recitales participaron -directa o indirectamente- en la actividad de los trapitos, esa entidad puede recibir:

Eso significa, en términos concretos, que un club de fútbol podría perder el uso de su estadio por hasta tres meses si se demuestra que personas bajo su órbita organizaron el cobro ilegal de estacionamiento en las inmediaciones.
Antes de esta ley, las sanciones recaían solo sobre los trapitos individuales. Los clubes y organizadores de eventos no tenían responsabilidad legal directa.
Los trapitos son personas que, sin ninguna autorización legal, se instalan en la vía pública -especialmente cerca de estadios, recitales, parques o zonas de boliches- y cobran a los conductores por "cuidar" sus autos o limpiar sus parabrisas. En muchos casos el cobro no es voluntario: los conductores pagan para evitar que les rayen el auto o los agredan.

Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, la Policía de la Ciudad labró 13.149 contravenciones por esta actividad. El problema, como señaló el propio Macri al presentar el proyecto, era que las multas existentes resultaban incobrables: "¿Cuánto le importa una multa a un trapito? Se le ríen en la cara a la Policía".
En muchos casos, especialmente alrededor de los estadios, los trapitos no actúan solos: existen organizaciones que se distribuyen el territorio por zonas y en algunos casos tienen vínculos con las barras bravas.
SI SOS TRAPITO, TE METO PRESO.
— Jorge Macri (@jorgemacri) June 18, 2026
Aprobamos una ley para meter presos a estos delincuentes que se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a la gente de bien.
Ley y orden. pic.twitter.com/Wxe7qmywDS
Antes de esta reforma, cuidar coches sin autorización se penaba con 1 o 2 días de trabajo comunitario o multas de $ 50.000 a $ 285.000. Con la nueva ley:
Además, los jueces podrán dictar una orden de restricción de acercamiento: el infractor tendrá prohibido por ley volver a operar en la misma zona.

La nueva ley amplía significativamente el alcance de los operativos en eventos:
El Ministerio Público Fiscal podrá instalar oficinas móviles en las inmediaciones para que los conductores perjudicados puedan hacer la denuncia en el momento.
En 2018, la Legislatura porteña ya había prohibido la actividad de los trapitos y endurecido las penas. Pero el esquema fracasó en la práctica por dos razones: las multas eran incobrables y casi no hubo condenas efectivas.

La oposición -que votó en contra de esta nueva ley- señaló durante el debate que el problema no es solo la severidad de las penas sino la ineficacia del sistema judicial para aplicarlas. El legislador Federico Mochi advirtió que el proyecto "no prevé algo que es parte de la problemática, que es el rol de la Policía de la Ciudad". El dictamen alternativo de la minoría -que fue rechazado- proponía sancionar también a los policías que toleraran o facilitaran la actividad, con un mínimo de 45 días de arresto y exoneración inmediata.
La ley también aplica a los limpiavidrios: personas que abordan a los conductores en las esquinas o en los semáforos para limpiar el parabrisas y luego cobran por el servicio. Las mismas penas y agravantes de la ley anti trapitos rigen para ellos.
La ley fue girada al Poder Ejecutivo de la Ciudad para su promulgación y publicación en el Boletín Oficial. Una vez promulgada, entra en vigencia de forma inmediata. Jorge Macri anticipó que la Policía de la Ciudad ya tiene instrucciones de intensificar los operativos.
TM