El transporte público del interior del país atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas y las consecuencias comenzarán a sentirse en los próximos días.
Las empresas del sector anticiparon que desde la próxima semana habrá reducción de frecuencias, menos servicios nocturnos y hasta 3.000 colectivos menos en circulación.
La advertencia fue realizada por la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), que difundió una dura carta abierta en la que alertó que el sistema se encuentra al borde del colapso.
"El interior del país atraviesa una de las crisis más profundas de su historia", señaló la entidad, que además reclamó medidas urgentes para evitar "un deterioro irreversible".

Según explicó Gerardo Ingaramo, prosecretario de FATAP, los usuarios comenzarán a percibir cambios concretos en el servicio.
"La semana que viene, en la mayoría de las provincias, va a haber quita de horarios nocturnos, reducción de servicios y 3.000 colectivos menos en todo el interior", aseguró.
La medida impactará principalmente en trabajadores, estudiantes y usuarios que dependen del transporte público para movilizarse diariamente.
Menos frecuencias implican mayores tiempos de espera, unidades más cargadas y mayores dificultades para trasladarse durante la noche o en horarios de menor demanda.
El conflicto tiene su origen en varios factores que se fueron acumulando durante los últimos años.
Uno de los principales fue la eliminación del Fondo Compensador del Interior, el esquema mediante el cual el Gobierno nacional transfería recursos para ayudar a financiar el transporte urbano fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
A partir de 2024, muchas provincias y municipios tuvieron que absorber parte de esos costos o trasladarlos a las tarifas mediante aumentos de boletos.
A eso se suma el ajuste de las partidas destinadas al transporte y el incremento permanente de los costos operativos, que según las empresas supera ampliamente la evolución de los ingresos.
Desde FATAP también advierten que la cantidad de pasajeros viene cayendo de manera sostenida.
"Tenemos una baja del 30% de pasajeros transportados por el aumento de tarifas, la desocupación y la competencia de plataformas como Uber y otros servicios", explicó Ingaramo.
Según detalló, el deterioro ya tuvo consecuencias sobre el empleo y la cantidad de unidades en circulación.
"Hasta 2023 nucleábamos unas 14.000 unidades y 52.000 trabajadores. Hoy tenemos 10.000 trabajadores menos y un 20% menos de colectivos en la calle", afirmó.
La propia carta abierta difundida por FATAP menciona entre las causas de la crisis las compensaciones impagas, el aumento permanente de los costos operativos y la caída sostenida de pasajeros.
La situación financiera también impacta sobre los trabajadores del sector.
Mientras la Unión Tranviarios Automotor (UTA) reclama una actualización salarial, las empresas aseguran que muchas compañías ni siquiera podrán afrontar el pago completo del medio aguinaldo.
"Nosotros no decimos que no a las paritarias, pero no vamos a poder pagar el aguinaldo. Hicimos presentaciones en distintas jurisdicciones para abonarlo en dos o tres veces y hay lugares donde directamente no pueden pagarlo", sostuvo Ingaramo.
En el comunicado, FATAP pidió una mesa de trabajo urgente entre Nación, provincias y municipios para evitar que la situación continúe deteriorándose.
"Todavía estamos a tiempo de evitar un deterioro irreversible, pero el margen para actuar es cada vez menor", advirtió la entidad.
Las empresas aseguran que durante años el sistema logró sostenerse gracias a un esquema de subsidios y compensaciones que permitía mantener tarifas más bajas y servicios regulares. Hoy, sostienen, la ecuación dejó de cerrar.
Por eso lanzaron la advertencia más fuerte de todas: "Si seguimos así y no reaccionamos todos, no va a haber más transporte".
A partir de la próxima semana, los usuarios comenzarán a sentir los primeros efectos de una crisis que, según las empresas, ya dejó de ser una amenaza para convertirse en una realidad.