La madrugada del jueves terminó con un crimen brutal en el barrio porteño de Balvanera. Un joven de 29 años fue hallado gravemente herido en plena vía pública, con múltiples puñaladas en el abdomen, y murió poco después como consecuencia de las lesiones.
El crimen ocurrió en la intersección de las calles Estados Unidos y Pichincha, donde un transeúnte encontró a la víctima tendida en el suelo y dio aviso inmediato a la Policía.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, junto con personal médico de emergencias, constataron la gravedad del cuadro. El joven presentaba varias heridas de arma blanca en la zona abdominal.
Según las primeras reconstrucciones, el alerta se produjo alrededor de las 4:50 de la madrugada, cuando una persona que circulaba por la zona advirtió la presencia del hombre herido.
El llamado al sistema de emergencias movilizó rápidamente a efectivos policiales y médicos, que intentaron asistir a la víctima.
Por estas horas, los investigadores trabajan para determinar si el ataque ocurrió en el mismo lugar donde fue encontrado el cuerpo o si el joven alcanzó a desplazarse tras ser apuñalado.
Ese punto podría resultar clave para reconstruir la secuencia del crimen.
Hasta el momento no trascendieron detenidos ni testigos directos del ataque, por lo que una de las principales líneas de trabajo se centra en relevar cámaras de seguridad de la zona y recabar testimonios de vecinos o comerciantes.
Los investigadores buscan establecer si se trató de una pelea, un intento de robo o un ataque premeditado. La falta de certezas sobre el móvil mantiene abiertas distintas hipótesis.
Con el correr de las horas, la investigación intentará responder los principales interrogantes: con quién estuvo la víctima antes del ataque, qué ocurrió en los minutos previos y quién fue el autor de las puñaladas mortales.
Por ahora, el crimen de Balvanera sigue rodeado de incógnitas.
La escena hallada en plena madrugada dejó una certeza y varias preguntas: un joven murió apuñalado en una esquina transitada de la Ciudad y, hasta el momento, nadie sabe con precisión cómo ni por qué ocurrió el ataque.