La Secretaría de Transporte avanzó con una actualización de las normas operativas ferroviarias vigentes desde mediados del siglo XX y oficializó una serie de cambios destinados a modernizar la circulación de trenes, incorporar nuevas tecnologías de comunicación y extender sistemas de control en algunos servicios regionales. La medida fue formalizada a través de la Resolución 34/2026, publicada en el Boletín Oficial.
La decisión se enmarca en la emergencia ferroviaria declarada por el Gobierno nacional y forma parte del proceso de revisión integral de las normas de seguridad y mantenimiento del sistema ferroviario argentino.
El objetivo es adecuar reglamentos históricos a las tecnologías actuales, mejorar la eficiencia operativa y reforzar los mecanismos de seguridad.
La norma introduce modificaciones en tres áreas principales:
Además, se establecen nuevas exigencias de registro y conservación de las comunicaciones y se obliga a los operadores ferroviarios a capacitar a su personal.
Uno de los principales cambios consiste en la actualización del artículo 143 del Reglamento Interno Técnico Operativo (RITO), vigente desde 1953.
Hasta ahora, cuando una señal no automática se encontraba fuera de servicio, los procedimientos contemplaban principalmente las comunicaciones mediante teléfonos propios del sistema ferroviario. Con la nueva resolución se habilita formalmente la utilización de sistemas de radiocomunicaciones inalámbricas.
De esta manera, cuando una señal esté descompuesta, el conductor podrá recibir instrucciones desde la cabina de control a través de radio, siempre bajo protocolos específicos y con la obligación de repetir la orden recibida para confirmar su correcta interpretación.
La Secretaría de Transporte explicó que el cambio busca aprovechar tecnologías actualmente disponibles, como los sistemas digitales de comunicaciones utilizados en el Área Metropolitana de Buenos Aires, permitiendo respuestas más rápidas ante contingencias.

Según los análisis técnicos incorporados al expediente, la modificación permitirá:
El Gobierno sostuvo que el cambio no altera las condiciones de seguridad existentes y que únicamente moderniza los medios de comunicación utilizados por los operadores.

La resolución también establece que las conversaciones entre los conductores y los centros de control deberán quedar registradas en equipos aprobados técnicamente.
Los sistemas de grabación deberán funcionar de manera automática e independiente de quienes operan los equipos, y las grabaciones tendrán que conservarse durante al menos cinco años.
Asimismo, deberán estar disponibles ante cualquier requerimiento de las autoridades competentes.
Otro de los cambios relevantes es la incorporación del nuevo artículo 116 bis al Reglamento Interno Técnico Operativo, mediante el cual se introducen indicadores y semáforos luminosos para las maniobras ferroviarias.
Estos dispositivos forman parte de los trabajos de modernización de la estación Retiro de la línea Mitre y apuntan a disminuir los riesgos derivados de errores humanos.
Los nuevos sistemas permitirán informar visualmente al conductor sobre:
La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) consideró que la diferenciación de señales contribuirá a mejorar la identificación visual y favorecerá la unificación de criterios operativos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

La resolución distingue dos dispositivos:
Indicadores de maniobra
Informarán si los cambios de vía están correctamente alineados y asegurados. Sin embargo, aunque indiquen una vía preparada para el movimiento, el conductor necesitará la intervención de un cambista para avanzar.
En estos casos:

Semáforos de maniobra
Incorporan una luz violeta adicional. Cuando esa luz permanezca encendida y las señales blancas indiquen vía habilitada, el tren podrá avanzar sin necesidad de contar con un cambista en el lugar.
Si la luz violeta está apagada, se mantendrá el procedimiento tradicional y el conductor deberá esperar instrucciones.
Con estos dispositivos, la velocidad máxima permitida será de 25 km/h y las locomotoras seguirán limitadas a 10 km/h durante las maniobras.

La resolución también extiende el sistema denominado Autorización de Uso de Vía (AUV) al tramo comprendido entre Alta Córdoba y Cruz del Eje, incluyendo el enlace con la estación Córdoba del ex Ferrocarril Mitre.
Este mecanismo ya funciona en otros sectores de la red ferroviaria y permite controlar la circulación mediante autorizaciones específicas, con apoyo de sistemas informáticos y de geolocalización.
La medida apunta a acompañar la expansión del Tren de las Sierras y a unificar las reglas operativas en ese corredor.
Además, la resolución establece además que todas las empresas concesionarias y operadoras deberán elaborar protocolos de comunicación, informar las nuevas reglas a la CNRT, definir límites y condiciones de las maniobras y capacitar al personal involucrado en la conducción y operación de trenes.