El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, anunció este viernes una profunda modificación del régimen de Verificación Técnica Vehicular (VTV), una medida que busca desregular el sistema y reducir las obligaciones administrativas para los propietarios de vehículos.
A través de sus redes sociales, el mandatario porteño confirmó que se ampliará el plazo para realizar la primera inspección obligatoria y que los conductores podrán elegir libremente dónde efectuar el control técnico, siempre que se trate de establecimientos habilitados.
Chau al monopolio de la VTV.
— Jorge Macri (@jorgemacri) June 19, 2026
Terminamos con este curro y desregulamos el sistema. Extendimos el plazo para la primera revisión, a partir de ahora la hacés a los 5 años y vas a tener libertad para elegir el taller o concesionaria que quieras.
El negocio de unos pocos a costa… pic.twitter.com/UIIjuxVsYw
"Adiós al monopolio de la VTV. Se acabó esta estafa y desregulamos el sistema", afirmó Macri al comunicar la medida, en línea con la agenda de simplificación administrativa y desregulación que viene impulsando la gestión porteña.
Uno de los aspectos centrales de la reforma es la extensión del período inicial para realizar la primera verificación técnica. Según informó el Gobierno de la Ciudad, la revisión obligatoria dejará de exigirse en los plazos vigentes y pasará a realizarse recién a los cinco años desde el patentamiento del vehículo.
La modificación busca equiparar los controles con estándares aplicados en otras jurisdicciones y reducir los costos asociados al mantenimiento burocrático de los automóviles particulares.
Otro de los cambios anunciados apunta a eliminar el esquema de centros exclusivos para la realización de la VTV. Con el nuevo sistema, los propietarios podrán optar por efectuar la inspección en talleres mecánicos o concesionarios que cuenten con la habilitación correspondiente, ampliando la oferta disponible y generando competencia entre prestadores.
Desde la administración porteña sostienen que la medida permitirá agilizar los trámites, reducir tiempos de espera y mejorar la accesibilidad al servicio.
La decisión se inscribe en una tendencia más amplia de revisión de regulaciones impulsada tanto por la Ciudad como por el Gobierno nacional.
En los últimos meses, distintas jurisdicciones avanzaron en modificaciones vinculadas a licencias de conducir, revisiones técnicas y trámites vehiculares con el argumento de simplificar procedimientos y disminuir cargas para los ciudadanos.
En ese contexto, la reforma de la VTV aparece como uno de los cambios más relevantes para millones de automovilistas porteños, al alterar un esquema que durante años estuvo concentrado en un número limitado de plantas verificadoras.
Mientras el Gobierno porteño presenta la medida como una herramienta para aumentar la competencia y facilitar la vida de los conductores, el debate sobre los controles técnicos vehiculares sigue abierto.
Los defensores de los sistemas centralizados sostienen que garantizan criterios uniformes de inspección, mientras que los promotores de la apertura consideran que la competencia entre prestadores puede mejorar la calidad del servicio sin afectar los estándares de seguridad.
Por lo pronto, la Ciudad inicia una nueva etapa en materia de control vehicular, con un modelo que apuesta por una mayor participación del sector privado y menos restricciones para los usuarios.