La Selección Argentina de Básquet para personas con Síndrome de Down escribió una página dorada en la historia del deporte adaptado al consagrarse campeona del mundo en el certamen disputado en Körmend, Hungría. El triunfo llegó tras una final vibrante frente a Turquía, que terminó 23-18 y desató la emoción de jugadores, cuerpo técnico y familias.
El equipo albiceleste completó una campaña perfecta, sin derrotas, con victorias destacadas en la fase de grupos ante Hungría (36-8), Turquía (29-14) y Finlandia (34-14). En semifinales volvió a imponerse a Finlandia por 34-14, mostrando un nivel colectivo sólido y un compromiso que se reflejó en cada partido.
La final fue un duelo cerrado, definido en los últimos minutos, cuando Argentina logró la diferencia clave. El entrenador Joshua Di Gerónimo destacó la calma transmitida al plantel y el profesionalismo con que se afrontó la presión de un escenario internacional. “Los chicos respondieron a la altura de un mundial”, resumió emocionado.
La consagración tuvo una fuerte impronta federal con jugadores de varias provincias. En el caso de Buenos Aires, la presencia de Ángelo Fregonese y Agustín Bortolotto, además del propio Di Gerónimo, pusieron a la ciudad de Mar del Plata en lo alto del podio. Bortolotto jugó gran parte del encuentro y, pese al cansancio, pidió volver a la cancha en los minutos finales, gesto que simbolizó el espíritu del equipo. Fregonese también aportó desde su rol en momentos clave.
El título fue posible gracias al esfuerzo de las familias y la Federación Argentina de Deportes para Atletas con Síndrome de Down (FADASD), que impulsaron colectas para financiar el viaje. Argentina fue el único equipo no europeo en el torneo, lo que implicó un desafío económico y logístico adicional.
Entre los protagonistas también se destacaron el pilarense Camilo Martínez, el cordobés Leonardo Seculini y el santafesino Bautista Hernández, reflejo de la diversidad federal del plantel. Cada uno aportó su talento y compromiso para alcanzar la máxima conquista.
La celebración en Hungría fue emotiva: abrazos, lágrimas y llamadas a familiares marcaron un festejo que trascendió lo deportivo. Para muchos jugadores fue su primer viaje internacional, lo que convirtió la experiencia en un símbolo de inclusión y superación.
MUNDIAL DE BÁSQUET PARA PERSONAS CON SÍNDROME DE DOWN: ¡ARGENTINA, CAMPEÓN DEL MUNDO!
— ParaDeportes (@ParaDeportesOK) June 19, 2026
Argentina obtuvo el Campeonato Mundial de Básquet para personas con síndrome de Down en Hungría. pic.twitter.com/7aqE3L3tD3
Este logro no solo representa un hito deportivo para la Argentina, sino también un mensaje poderoso sobre la importancia del deporte adaptado como herramienta de integración social. La copa levantada en Hungría es, además, un llamado a mayor apoyo institucional para garantizar la continuidad de estos proyectos que dejan huella en cada paso.