Este sábado se cumplen exactamente nueve años del lanzamiento de Unidad Ciudadana, el frente electoral impulsado por Cristina Kirchner que marcó el inicio de una nueva etapa del kirchnerismo tras la derrota presidencial de 2015 y el primer año y medio de gobierno de Mauricio Macri.
La presentación se realizó el 20 de junio de 2017 en el estadio Julio Humberto Grondona de Arsenal de Sarandí, ante una multitud que, según los organizadores, superó las 60.000 personas entre el interior del estadio y sus alrededores.
La ex presidenta fue la única oradora y, aunque evitó confirmar en ese momento su candidatura, dejó una serie de definiciones que marcaron el nacimiento del nuevo espacio político.
Entre los presentes se encontraban referentes del kirchnerismo y del peronismo bonaerense como Daniel Scioli, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Verónica Magario, Mario Secco, Martín Sabbatella y el dirigente radical Leopoldo Moreau, además de numerosos intendentes, legisladores y representantes sindicales.
El lanzamiento de Unidad Ciudadana se produjo en medio de las críticas del kirchnerismo a las políticas económicas del gobierno de Mauricio Macri y de la administración bonaerense de María Eugenia Vidal.
La propuesta buscaba reunir a sectores del peronismo, organizaciones sociales, sindicales y ciudadanos que rechazaban las medidas impulsadas por Cambiemos.
Durante el acto, Cristina Kirchner sostuvo que el objetivo era construir "un imprescindible freno al neoliberalismo" y afirmó que la administración macrista había dejado al país "sin futuro".
"Lo que necesitamos es ponerle un límite a este Gobierno para que pare el ajuste. Las próximas elecciones son parlamentarias", señaló.
En otro tramo, advirtió: "No nos confundamos ni hagamos el juego a los que intentan confundir hablando del pasado. Claro que tenemos pasado, no nací de un repollo. El problema que tenemos es que con ellos no tenemos futuro".

Uno de los momentos más esperados de la jornada era saber si la ex mandataria competiría en las elecciones legislativas de ese año. Sin embargo, decidió mantener la incógnita abierta.
"Yo he tenido todos los honores y todos los cargos gracias a ustedes. Vengo ahora a sumarme a este espacio. Vengo a poner la cabeza, el cuerpo y el corazón", expresó.
También agregó: "Esta tristeza que recorre a la sociedad me conmueve también; no me parece justo que estemos sufriendo, no me parece justo que nos hayan desorganizado la vida así".
Y remarcó: "Yo voy a estar siempre junto a ustedes, como lo dije el 9 de diciembre. Ayudando, en este caso, a esta Unidad Ciudadana".
Aquellas palabras fueron interpretadas por gran parte de la militancia como un anticipo de la candidatura que finalmente confirmaría pocos días más tarde.

La ex presidenta dedicó buena parte de su discurso a cuestionar las consecuencias sociales y económicas que, según planteó, estaba generando la gestión de Cambiemos.
"No vengo a contarles nada que no sepan. Lo sufren en carne propia. Todos tienen un conocido o lo sufren en carne propia. El fantasma del desempleo, de la precarización laboral, de los bajos salarios y de las tarifas de servicios impagables", afirmó.
En referencia a la emisión de deuda, agregó: "Ayer nos desayunamos con la última. Nos quieren dar 100 años más de deuda".
Cuando desde las tribunas comenzaron a escucharse insultos contra el Gobierno, interrumpió el discurso para pedir moderación: "No gastemos las energías en insultos, no gastemos la energía en agravios. Déjenlo para ellos. Nosotros organicemos a nuestros compatriotas".
Y volvió a insistir: "No vinimos acá a silbar. Para destruir están ellos. Nosotros vinimos a construir y a movilizar".

Uno de los rasgos distintivos del acto fue el protagonismo otorgado a ciudadanos afectados por la situación económica y la decisión de ubicar a los dirigentes políticos en un sector secundario del estadio.
Cristina Kirchner reivindicó esa puesta en escena y explicó el sentido que buscaba darle al nuevo espacio: "Yo quería que ustedes entendieran qué es esto de la Unidad Ciudadana. Muchas veces, cuando una ha participado en partidos políticos toda la vida, la propia endogamia de los partidos lleva a los dirigentes a creerse más importantes que la sociedad".
"Yo quiero volver a ser parte de un movimiento político donde lo importante es el pueblo. Son los que sufren, los que necesitan, los comerciantes que tienen que levantar la persiana todos los días, los empresarios que tienen que dar trabajo. Esto es Unidad Ciudadana", afirmó.
También señaló: "La matemática es una sola en todo el mundo. El problema que tenemos los argentinos es que los números no dan. No dan los números en la economía y en los hogares. No están dando los números en las pequeñas empresas. No le dan los números a los científicos y no pueden seguir investigando".

En uno de los pasajes más personales del discurso, la ex mandataria hizo referencia a su trayectoria política y a su vida privada.
"Ya no soy la joven aquella que quería cambiar el mundo. Los años pasan para todos. Me tocó ser madre, me tocó perder a mi compañero y ser viuda, y me tocó también ser abuela porque la vida tiene esas cosas. Te da y te quita", expresó.
Y añadió: "Muchas veces alguien parece fuerte. Todos tenemos nuestros golpes, nuestros dolores, nuestras angustias".
Sobre el final, convocó a la militancia a continuar organizándose: "No hay que bajar los brazos, no hay que ponerse tristes, no hay que llorar. Esto nos tiene que dar la fuerza para construir algo mejor de lo que construimos hasta ahora".

Días después del acto, Cristina Kirchner confirmó su candidatura a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires y Unidad Ciudadana se convirtió en la principal fuerza opositora a Cambiemos.
La disputa electoral tuvo como principal adversario al entonces candidato oficialista Esteban Bullrich. Cambiemos obtuvo el 41,38% de los votos, mientras que Unidad Ciudadana alcanzó el 37,25%. Pese a la derrota, Cristina Kirchner consiguió una banca en el Senado y consolidó su liderazgo dentro del peronismo.