20/06/2026 - Edición Nº1229

Judiciales

De 20 a 14 años

El abusador serial de niñas de Núñez consiguió una rebaja de pena, pero seguirá preso

20/06/2026 | La decisión fue adoptada por la Sala II de Casación que declaró prescriptos cinco de los siete hechos atribuidos a Isidro Alvarez.



Durante años, Isidro Álvarez fue una figura conocida en un edificio de la calle Cuba, en el barrio porteño de Núñez. Como portero, conocía rutinas, vínculos familiares y movimientos cotidianos de quienes vivían o pasaban por allí. Esa cercanía y confianza fue también la que le permitió convertirse en un abusador serial de niñas.

La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional revisó esta semana la condena impuesta en marzo de 2025 y resolvió reducir su pena de 20 a 14 años de prisión. La rebaja respondió a una cuestión técnica: los jueces declararon prescriptos cinco de los siete hechos por los que había sido condenado.

Sin embargo, el fallo no modificó el núcleo de la sentencia. La Sala II dejó firme la responsabilidad penal de Álvarez por tres episodios de abuso sexual —identificados en el expediente como II-e, VI y VII— y mantuvo acreditado el patrón de conductas abusivas que sostuvo la acusación.

La teoría que Casación demolió

La defensa del acusado había insistido en una hipótesis que atravesó todo el juicio: que las denuncias no respondían a hechos reales, sino a una maniobra de consorcistas y familiares para desplazar al portero del edificio y evitar el pago de indemnizaciones laborales.

Casación rechazó de manera contundente ese planteo. “Pretender que las siete víctimas de abuso son parte de un plan organizado resulta insólito”, señalaron los camaristas al analizar el recurso.

El fallo fue incluso más duro al calificar la versión del acusado como “una hipótesis sinceramente insostenible y hasta poco seria”.

Para los jueces, no resultaba razonable sostener que siete mujeres —algunas incluso sin vínculo directo con el edificio y dos de ellas sobrinas del propio imputado— hubieran coordinado denuncias falsas, atravesado pericias, terapias y múltiples declaraciones judiciales con el único objetivo de perjudicarlo.

El peso de los relatos

Uno de los ejes centrales de la resolución fue la valoración de la prueba testimonial, clave en causas de abuso sexual infantil donde los hechos suelen ocurrir en ámbitos de intimidad y sin testigos directos.

La Cámara revisó especialmente los relatos de las tres víctimas cuyos casos permanecieron vigentes y destacó la coherencia, la persistencia y la carga emocional de sus declaraciones.

En uno de los pasajes más sensibles, los jueces remarcaron la “sinceridad” de las denunciantes, observable tanto en su lenguaje como en sus expresiones corporales. También subrayaron los signos de angustia que aparecieron durante sus testimonios.

Los peritajes psicológicos incorporados al expediente describieron secuelas profundas: ansiedad, recuerdos intrusivos, autolesiones, ideas suicidas, dificultades en la vida afectiva y síntomas compatibles con estrés postraumático.

Un caso que expuso décadas de silencio

Álvarez, hoy de 64 años, fue detenido en octubre de 2023 tras una investigación que había comenzado con dos denuncias y que, en pocos meses, sumó otras cinco.

Según la acusación, los abusos ocurrieron entre 1995 y 2019 y tuvieron como víctimas a niñas de entre 7 y 12 años. Muchas eran hijas de vecinos, amigas de su hija o familiares cercanas. Los ataques, de acuerdo con la reconstrucción judicial, ocurrían en la portería, el ascensor, cuartos de servicio, autos y viviendas familiares.

Aunque Casación entendió que cinco hechos ya no podían ser perseguidos penalmente por el paso del tiempo, dejó intacta una conclusión central: Isidro Álvarez no fue víctima de una operación en su contra, sino un abusador serial de niñas que durante años aprovechó la confianza de su entorno para agredir sexualmente a menores.