En El Living de NewsDigitales, Pedro Frías abrió las puertas de su historia personal y profesional para recorrer más de dos décadas dedicadas al teatro musical. Actualmente integra el elenco de Annie, el clásico que volvió a la calle Corrientes, pero su camino comenzó mucho antes, en Paraná, Entre Ríos, cuando siendo adolescente decidió que el arte sería el eje de su vida.
“Empecé a la edad de las chicas que hoy forman parte del elenco. Verlas crecer me emociona porque me veo reflejado en ellas”, contó el artista, que reconoce que esta nueva producción lo movilizó profundamente al recordar sus propios inicios.
Con apenas 15 años, Frías le anunció a su familia que quería dedicarse al teatro musical. En plena crisis de principios de los 2000, el sueño parecía difícil, pero una beca de la Fundación Julio Bocca cambió su destino y le permitió instalarse en Buenos Aires para continuar su formación.
“Siempre me sentí una persona afortunada por las oportunidades que tuve, pero también trabajé mucho para estar a la altura”, recordó. Durante esos años combinó estudios de danza, teatro y canto, mientras atravesaba dificultades económicas y hasta llegó a mudarse siete veces en un solo año.

Su primer gran trabajo profesional llegó de la mano de la danza, cuando participó de una producción dirigida por Alfredo Arias y con coreografías de Ana María Stekelman que se presentó en el Palacio de Versalles, en Francia, ante diez mil espectadores.
A lo largo de los años, Frías integró numerosos musicales de la cartelera porteña y compartió elenco con figuras como Nacha Guevara, Florencia Peña, Enrique Pinti, Sandra Guida e Ivana Rossi.
Entre las obras que más recuerda aparecen Ella, Eva, el gran musical argentino, Caravan, Valiente y Despertar de Primavera. Sin embargo, asegura que además de los espectáculos, lo más valioso fueron los vínculos humanos que nacieron en cada proyecto.
“Me llevo las charlas con Enrique Pinti, las amistades y las personas que trascendieron lo artístico. Eso es lo más enriquecedor”, señaló.
Además de su trabajo como actor, Frías desarrolla una intensa tarea docente junto al músico Marcelo Macri. Ambos impulsan proyectos para que los alumnos puedan crear sus propias obras y aprender a generar oportunidades.

Actualmente, el artista trabaja en un nuevo desafío: la escritura de su primer biodrama musical, una obra inspirada en historias reales de cinco personas. Aunque todavía mantiene algunos detalles en reserva, confirmó que también planea dirigirla y formar parte del elenco.“Quiero contar historias que me conmuevan. Me interesa que el arte tenga un propósito más profundo que el lucimiento personal”, explicó.
Durante la entrevista, Frías también reflexionó sobre el vínculo entre el arte y la realidad social. Para él, la cultura no puede separarse de los procesos políticos y económicos que atraviesa el país.
“Al decidir hacer arte ya estamos haciendo política. El artista tiene una responsabilidad y una capacidad enorme para movilizar a los demás”, afirmó.
Influenciado por la filosofía del budismo que practica desde hace años, sostiene que el éxito profesional no siempre coincide con el crecimiento humano y que el verdadero desafío consiste en generar vínculos sinceros y espacios de encuentro.

“Vivimos tiempos de mucha tensión y prejuicios. El esfuerzo está en derribarlos y encontrarnos con la humanidad del otro”, reflexionó.
Mientras continúa brillando en Annie y acompañando nuevos proyectos independientes, Pedro Frías mantiene intacta la convicción que lo impulsó desde adolescente: seguir creando, enseñando y utilizando el arte como una herramienta para transformar y emocionar.