La discusión sobre cómo regular el trabajo en plataformas digitales volvió a ganar protagonismo en Argentina. Tras la aprobación de un nuevo convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la CGT salió a respaldar la iniciativa y reclamó que los repartidores y conductores que trabajan a través de aplicaciones tengan un piso básico de derechos laborales.
Uno de los que se pronunció a favor fue Jorge Sola, cotitular de la central obrera, quien sostuvo que el convenio internacional puede convertirse en una herramienta para corregir los vacíos que, según el sindicalismo, dejó la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
La norma aprobada por la OIT fue el resultado de más de cinco años de negociaciones entre gobiernos, sindicatos y empleadores de distintos países. El objetivo es establecer estándares mínimos para quienes generan ingresos a través de plataformas digitales.
Para la CGT, el punto central es que estos trabajadores cuenten con protección social y cobertura frente a accidentes, independientemente de la modalidad contractual utilizada por las empresas.
"Lo que resolvió la OIT es sumamente importante y va a contramano de lo que plantea la propia reforma laboral", afirmó Sola en diálogo con Futurock.

Según explicó el dirigente, la legislación vigente considera a los trabajadores de plataformas como independientes, por lo que las empresas tienen una responsabilidad limitada respecto de cuestiones vinculadas con aportes, seguridad social o cobertura laboral.
"La ley plantea que los trabajadores son independientes y que los dueños de las plataformas no tienen responsabilidad sobre ellos", señaló.
Frente a esa situación, el convenio aprobado por la OIT busca establecer un piso mínimo de derechos para repartidores, choferes y otros trabajadores de aplicaciones.
"Este convenio viene a dar un piso de derechos para los trabajadores de plataformas", aseguró.

Desde la CGT sostienen que el objetivo no es prohibir ni limitar el funcionamiento de las aplicaciones, sino garantizar condiciones básicas de protección.
Entre los puntos que mencionan aparece la cobertura frente a accidentes de trabajo, el acceso a la seguridad social y mecanismos que permitan evitar situaciones de desprotección laboral.
Para Sola, se trata de una discusión que ya avanzó en otros países y que Argentina deberá abordar en los próximos meses.
La aprobación del convenio por parte de la OIT no implica su incorporación automática a la legislación argentina.Para que tenga efectos concretos, el Congreso deberá debatir y ratificar la adhesión del país al acuerdo internacional.
Por eso, el dirigente sindical consideró que la discusión recién comienza y que ahora la responsabilidad pasa por el ámbito legislativo. "Ahora el trabajo es de los legisladores para que se le dé cobertura a estos trabajadores", afirmó.
La iniciativa reabre un debate que crece en todo el mundo: cómo garantizar derechos laborales en una economía cada vez más atravesada por aplicaciones digitales que conectan a trabajadores, usuarios y empresas bajo nuevas formas de contratación.