Mientras la morosidad de las familias alcanza los niveles más altos en más de dos décadas, la Legislatura porteña aprobó un programa para ayudar a quienes tienen dificultades para afrontar pagos de tarjetas de crédito y préstamos personales.
La iniciativa, impulsada por el legislador Leandro Santoro, crea un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal que permitirá refinanciar obligaciones financieras en condiciones más favorables que las disponibles actualmente en el mercado.
El objetivo es evitar que hogares con atrasos queden fuera del sistema financiero, enfrenten embargos o deban recurrir a mecanismos de refinanciación con tasas muy elevadas.
El programa será implementado a través del Banco Ciudad y de las entidades financieras privadas que decidan adherir.
La principal ventaja será la posibilidad de acceder a una refinanciación con una tasa nominal anual fija máxima del 35%, muy por debajo de las tasas que actualmente cobran bancos, financieras y emisoras de tarjetas de crédito.
Además, los nuevos préstamos tendrán un plazo mínimo de 24 meses para facilitar el pago de las cuotas.
Los fondos no serán entregados directamente al solicitante sino que se transferirán a los acreedores para cancelar o refinanciar las deudas existentes.

El beneficio estará destinado a personas que residan en la Ciudad de Buenos Aires y que cumplan determinados requisitos.
Podrán solicitarlo:
Además, los ingresos del grupo familiar no podrán superar los diez salarios mínimos, actualmente equivalentes a unos $3,67 millones mensuales.
Otro requisito central será que las deudas representen más del 30% de los ingresos del hogar.
El programa apunta especialmente a personas que registren atrasos de entre 60 y 180 días en el pago de préstamos o tarjetas.
Quedarán excluidos quienes posean patrimonio suficiente para afrontar sus obligaciones sin asistencia estatal.
Para fomentar la participación del sector financiero, la ley prevé incentivos fiscales.
Las entidades que adhieran al programa recibirán una reducción del 50% en Ingresos Brutos sobre los intereses generados por estas operaciones.
También se habilitará la apertura gratuita de cuentas en el Banco Ciudad para quienes necesiten acceder a la línea de refinanciación y aún no sean clientes de la entidad.
Según las estimaciones realizadas por los impulsores del proyecto, una familia con ingresos equivalentes al tope previsto por la ley y una deuda equivalente a dos veces ese ingreso podría reducir significativamente el costo financiero.
Los cálculos indican un ahorro cercano a los $240.000 mensuales y más de $5 millones en intereses respecto de una refinanciación tradicional a tasas de mercado.