21/06/2026 - Edición Nº1230

Deportes


Zúrich abre el juego

En pleno Mundial, la FIFA concretó un cambio histórico en la gobernanza del fútbol

21/06/2026 | En julio arranca la Plataforma Global de Diálogo Social, que reúne a FIFPRO, EFC y WLA hasta 2031 para acordar reformas del fútbol mundial.



La FIFA que preside Gianni Infantino introdujo uno de los cambios más importantes en materia de gobernanza y política institucional del organismo con sede en Zúrich.

A partir de julio, se estrena la Plataforma Global de Diálogo Social del Fútbol Profesional, un nuevo espacio institucional con el objetivo de que las decisiones del fútbol se debatan entre todas las partes con incidencia real. 

La nueva plataforma reunirá en una misma mesa a la FIFA, a la la Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO)que conduce el argentino Sergio Marchi, a la asociación European Football Clubs (EFC) que reúne a los grandes clubes europeos y a la World Leagues Association (WLA) que representa a las ligas nacionales.

En términos concretos, Infantino le abre el juego a los stakeholders, termina con distintas denuncias abiertas por parte de FIFPRO, tendrá mas consenso en las decisiones de fondo y de paso reparte las responsabilidades sobre el impacto de las medidas.

Este nuevo esquema funcionará bajo la presidencia y la administración del organismo internacional, pero con reglas de procedimiento acordadas colectivamente entre todas las partes. El acuerdo entrará en vigencia inmediata y se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre de 2031.

La iniciativa llega después de años de tensiones entre la FIFA y los distintos actores, con reclamos cruzados por el calendario, las transferencias y los derechos laborales de los jugadores.


¿El Consejo de la FIFA perderá poder?

La mesa chica del fútbol mundial

La estructura de la Plataforma Global de Diálogo Social distingue de manera clara entre los empleadores y los empleados, en un esquema típico del diálogo social europeo.

En este nuevo esquema, la FIFA actúa como árbitro institucional y administrador de la plataforma. Las confederaciones (UEFA, Conmebol, Concacaf, CAF, AFC y OFC) también participan de las reuniones, lo que termina por darle representación a todas las regiones del fútbol mundial.

La Plataforma va a operar a través de tres grupos de trabajo definidos desde el primer día. El primero se va a ocupar del sistema internacional de transferencias y de los asuntos regulatorios vinculados al Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RSTP).

La novedad más sensible es que cualquier cambio futuro a ese reglamento deberá ser aprobado por acuerdo colectivo entre los socios sociales, no solo por decisión unilateral de la FIFA.

El segundo grupo de trabajo va a tratar los sistemas locales de transferencias y el apoyo al diálogo social en cada uno de los países afiliados. El tercero se va a enfocar en el bienestar del jugador y en las normas de seguridad y salud ocupacional.

Este último frente es particularmente sensible en una época de calendario sobrecargado, donde los planteles disputan más partidos que nunca y donde aparecen reclamos cada vez más fuertes sobre las cargas físicas y mentales que enfrentan los futbolistas a lo largo del año.


Gianni Infantino y un cambio histórico en la toma de decisiones de FIFA.

De los juicios al acuerdo: el camino hasta la firma

La firma de la Plataforma fue la culminación de un proceso largo y tenso. FIFPRO mantenía abiertos varios procedimientos judiciales contra la FIFA por distintas controversias legales sobre el calendario y el sistema de transferencias. Como parte del acuerdo, el sindicato global de jugadores se desistió formalmente de todos esos litigios y aceptó pasar del frente judicial al institucional.

Para el organismo presidido por Gianni Infantino, la Plataforma se transforma en una bandera de gestión: muestra una reorganización institucional que responde a años de reclamos y establece un mecanismo claro para los próximos cinco años y medio.

La gran prueba, ahora, va a ser ver si los acuerdos que salgan de la mesa se traducen en cambios visibles para el día a día de los jugadores, del club y de la liga, o si la plataforma queda únicamente como otra estructura formal del organigrama de la FIFA.