Mauricio Macri volverá esta semana a la Argentina en medio de uno de los momentos más delicados que atraviesa el gobierno de Javier Milei.
El fundador del PRO dejará temporalmente su participación en el Mundial 2026 para involucrarse de lleno en la estrategia política de su partido y monitorear la situación de Manuel Adorni, cuya continuidad como jefe de Gabinete quedó envuelta en una fuerte controversia política y judicial.

El regreso del exmandatario coincide con una semana decisiva en el Senado, donde la oposición impulsa mecanismos parlamentarios para avanzar con la interpelación del funcionario y eventualmente discutir una moción de censura.
En el entorno de Macri consideran que la situación de Adorni se convirtió en una prueba de fuego para el Gobierno y en un punto de inflexión para la relación entre el PRO y La Libertad Avanza.
La polémica que rodea al jefe de Gabinete sigue creciendo. Las explicaciones brindadas sobre su patrimonio, sus declaraciones juradas y las investigaciones abiertas generaron un fuerte debate político que ya trascendió las fronteras del oficialismo.
Mientras Milei ratificó públicamente su respaldo a Adorni y volvió a exhibirlo en actividades oficiales, sectores del PRO consideran que el Presidente está asumiendo un costo político innecesario.
La posición del partido amarillo quedó expuesta en los últimos días cuando varios dirigentes reclamaron una definición por parte de la Casa Rosada. Incluso referentes macristas de Santa Fe cuestionaron la presencia del funcionario en actos institucionales como la celebración del Día de la Bandera en Rosario.
La discusión podría trasladarse ahora al Congreso, donde distintos bloques evalúan avanzar con pedidos de explicaciones formales.
Más allá del caso Adorni, el regreso de Macri también tiene un fuerte contenido político interno. El expresidente encabezará un encuentro partidario en Mar del Plata junto a dirigentes de peso como Soledad Martínez, Cristian Ritondo, Fernando de Andreis y Guillermo Montenegro.

La actividad forma parte de una serie de recorridas nacionales que buscan fortalecer la estructura territorial del PRO y recuperar protagonismo frente al crecimiento libertario.
En el partido reconocen que existe preocupación por la estrategia de La Libertad Avanza de disputar espacios históricos del macrismo, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires y en algunos distritos clave de la provincia.
Por eso, el mensaje que empieza a construirse dentro del PRO apunta a mostrar capacidad de gestión, equipos técnicos y experiencia de gobierno como elementos diferenciadores frente al oficialismo.
Aunque faltan más de doce meses para las próximas grandes definiciones electorales, en la dirigencia política ya nadie oculta que la carrera hacia 2027 está en marcha.
Macri busca reorganizar al PRO y mantener abierta la posibilidad de influir decisivamente en la construcción de una alternativa de poder. Mientras tanto, Milei intenta sostener la cohesión de su espacio en medio de conflictos internos y cuestionamientos crecientes.

La situación de Manuel Adorni aparece como el primer gran capítulo de una disputa política que promete profundizarse en los próximos meses. El resultado de la sesión en el Senado y la respuesta del Gobierno podrían marcar el rumbo de una relación que pasó de la alianza estratégica a una convivencia cada vez más tensa.
ND