La Selección Argentina juega este lunes contra Austria por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026 y, más allá del envión emocional que dejó el 3-0 a Argelia con el hat-trick de Lionel Messi, el cuerpo técnico de Lionel Scaloni puso la lupa sobre los nombres concretos a los que va a tener que prestar atención dentro del campo.
Austria llega al cruce con tres puntos tras la victoria 3-1 sobre Jordania en su estreno mundialista y promete ser un rival mucho más exigente que el debutante asiático.
El equipo que dirige el alemán Ralf Rangnick combina veteranos con jerarquía probada en Europa, jóvenes formados en ligas top y una columna vertebral compuesta por futbolistas del Bayern Múnich, del Borussia Dortmund y del Real Madrid.
La idea de juego, fiel al ADN del entrenador, pasa por la presión alta, las transiciones rápidas y los duelos individuales por todo el campo. Para Argentina, son varios los nombres a cuidar.
A pesar de su edad, Marko Arnautovic sigue siendo uno de los pilares ofensivos de Austria. El delantero de 37 años, con paso por Twente, Werder Bremen, Stoke City, West Ham e Inter, marcó uno de los goles del 3-1 a Jordania y demostró que mantiene el olfato goleador.
Es el goleador histórico de su selección y, dentro del vestuario, sigue siendo una referencia con peso simbólico para todo el grupo.Su rol dentro del esquema de Rangnick no es necesariamente el de centrodelantero clásico.
Arnautovic se mueve por todo el frente de ataque, baja a buscar pelotas y, según el sector del campo, prefiere encarar de afuera hacia adentro. Ese juego sin posiciones fijas le da herramientas para complicar a una defensa que llega con las bajas confirmadas de Gonzalo Montiel y Nicolás Tagliafico, y con la línea de cuatro reordenada por Scaloni.
El otro gran nombre del plantel austríaco es David Alaba. El defensor del Real Madrid es el capitán del equipo y una de las máximas referencias del fútbol austríaco de las últimas dos décadas.
Su versatilidad le permite jugar tanto como central como en cualquier puesto de la línea defensiva, y suma un manejo de pelota que pocos zagueros tienen en el fútbol mundial actual.
El problema de Alaba en el último tiempo fue su físico. Las lesiones recurrentes que arrastra desde el Real Madrid lo dejaron a media máquina durante la última temporada, lo que llevó al cuerpo técnico de Austria a manejar con cuidado sus minutos en los amistosos previos al Mundial.
Cuando está, sin embargo, marca diferencias: aporta jerarquía, salida limpia y la conducción del bloque defensivo. Para Argentina, va a ser clave evitar que se ponga cómodo con la pelota en los pies y obligarlo a tomar decisiones rápidas.

El cerebro del equipo en el mediocampo es Marcel Sabitzer. El volante del Borussia Dortmund, ex Leipzig y Bayern Múnich, viene de ser el máximo asistidor de Austria en las Eliminatorias clasificatorias al Mundial con tres pases gol.
Es el encargado de manejar los tiempos, distribuir el juego desde el último tercio defensivo y aparecer en la zona de definición con pegada de media distancia.
A Sabitzer lo acompaña en el medio Konrad Laimer, otro nombre que viene del Bayern Múnich y que aporta el músculo y la presión alta que Rangnick le pide al equipo.
La nómina se completa con Nicolas Seiwald y Xaver Schlager como volantes de marca, y Romano Schmid como enlace ofensivo. Abajo, debajo de los palos, está Alexander Schlager, un arquero confiable que ya supo mostrar reflejos durante los partidos clasificatorios.
La estructura es ordenada y europea, con varios futbolistas curtidos en la Bundesliga y la Champions League. Para Argentina, evitar caer en las trampas de la presión austríaca y aprovechar la jerarquía individual de Messi, Lautaro Martínez y la línea ofensiva va a ser clave para sumar de a tres en Dallas.