La adaptación a la pantalla grande de Backrooms, la producción dirigida por el joven cineasta Kane Parsons, consolidó su éxito en las salas de cine de Argentina al posicionarse firmemente en el cuarto lugar de la taquilla nacional durante el último fin de semana. El largometraje sumó 25.594 espectadores en esos tres días, lo que llevó su venta a 470.410 y la dejó en las puertas de superar el medio millón de asistentes.
Este gran desempeño en el mercado sudamericano refleja una tendencia global que quebró todas las marcas históricas para A24. Al alcanzar los 301,1 millones de dólares en su recaudación total a nivel mundial, Backrooms se convirtió oficialmente en el primer largometraje en la historia del estudio independiente en superar la barrera de los 300 millones de dólares. El rendimiento comercial de la obra se reparte entre los 175,2 millones de dólares cosechados en el mercado doméstico de los Estados Unidos y unos 125,9 millones de dólares provenientes del circuito internacional.

La marca cobra una dimensión aún mayor si se analiza la inversión del proyecto en comparación con los gigantes de la industria de Hollywood. Con un presupuesto inicial de apenas 10 millones de dólares y una inversión complementaria en publicidad y copias inferior a los 20 millones, la obra de Kane Parsons debutó una semana después de una de las grandes promesas de Disney y Lucasfilm, The Mandalorian and Grogu. Esta pequeña producción independiente logró disputar el liderazgo directo frente a una propiedad intelectual histórica que contó con un costo neto de 165 millones de dólares y más de 100 millones destinados a su campaña de promoción global.
Los registros de recaudación norteamericanos evidencian una paridad asombrosa entre ambas propuestas. Durante su primer fin de semana de tres días en carteleras, el filme de terror irrumpió con una recaudación inicial de 81,4 millones de dólares, quedando a escasos 200.000 dólares del debut de la película de Star Wars, que había registrado 81,6 millones de dólares. Para su tercera semana en los cines estadounidenses, el acumulado de Backrooms ya superaba a The Mandalorian & Grogu.

El impacto cultural y comercial de la película se replicó en los principales mercados del continente europeo. En su jornada de debut en las salas de Francia, la cinta se adueñó del segundo puesto de la taquilla general tras recaudar un millón de dólares en su primer día, una cifra que duplica el mejor registro histórico de apertura que A24 hubiese tenido jamás en dicho territorio.
El recorrido internacional de este suceso fílmico aún promete mejorar su rendimiento, especialmente ante la inminente llegada del largometraje a las pantallas de China, programada para el próximo 26 de junio.