22/06/2026 - Edición Nº1231

Política

Rumbo al 2027

La receta de Máximo Kirchner para su "equilibrio social": subir impuestos

22/06/2026 | El referente de La Cámpora lleva varias semanas hablando de "justicia fiscal". Choca de frente con la batalla cultural de Javier Milei.



A más de un año de la detención de Cristina Kirchner, Máximo Kirchner aprovechó el acto realizado en Parque Lezama para volver a exponer una de las ideas centrales de la cosmovisión económica del kirchnerismo: alcanzar un "equilibrio social" sin resignar estabilidad macroeconómica.

Y aunque evitó mencionar explícitamente la palabra “impuestos”, el diagnóstico y las soluciones que planteó apuntan en esa dirección.

La definición del líder de La Cámpora no sólo representó una nueva crítica al modelo impulsado por Javier Milei, sino que también volvió a marcar diferencias con sectores del propio peronismo que, en las últimas semanas, comenzaron a reivindicar el equilibrio fiscal y una relación menos confrontativa con el campo y con el sector privado.

"Los que más tienen, más ponen"

Durante su discurso, Máximo Kirchner cuestionó la forma en que el Gobierno plantea el ordenamiento de las cuentas públicas y reivindicó la experiencia económica de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

"En estos días muchas veces he escuchado hablar del equilibrio fiscal. Quiero recordarles a propios, propias, extrañas y extraños que no hay período de años consecutivos más grande en la historia argentina de equilibrio fiscal que en los gobiernos de Néstor y Cristina", afirmó.

Sin embargo, sostuvo que aquel equilibrio "no excluía a la gente" y planteó una alternativa al modelo actual: "En la Argentina lo que tiene que volver a haber es justicia fiscal, para que haya equilibrio social. Los que más tienen, más ponen, será imposible si no construir una patria que brinde oportunidades".

Más adelante buscó aclarar el sentido de esa propuesta. "Esa justicia fiscal, para que nadie se ponga nervioso, significa que ningún argentino va a dejar de ganar, pero que sí muchos van a dejar de perder", afirmó.

El trasfondo: más impuestos y más Estado

Aunque Máximo Kirchner no detalló medidas concretas, su planteo coincide con una discusión que desde hace tiempo atraviesa al kirchnerismo y que varios economistas y dirigentes identificados con Cristina Kirchner vienen expresando abiertamente.

La idea de "justicia fiscal" suele traducirse en una mayor presión sobre los sectores de mayores ingresos y patrimonios, una visión que choca frontalmente con el programa económico de Javier Milei, basado en la reducción del gasto público, la disminución del tamaño del Estado y una rebaja gradual de impuestos.

En ese marco, no sorprende que dirigentes cercanos al cristinismo hayan cuestionado reiteradamente las decisiones del Gobierno de eliminar tributos, reducir alícuotas o avanzar en desregulaciones.

Bajo la cosmovisión que expresa La Cámpora, un eventual regreso al poder implicaría probablemente la revisión del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el mantenimiento de las retenciones al agro, una eventual suba del impuesto a los Bienes Personales y hasta la reaparición de un tributo extraordinario sobre las grandes fortunas, como había ocurrido en la pandemia.

A eso podrían sumarse mayores aranceles para proteger a la industria nacional. El menú puede ser bastante amplio.

La disputa cultural con Milei

Uno de los principales desafíos para el kirchnerismo es que el oficialismo logró instalar con éxito una narrativa que asocia la baja de impuestos con una reducción del gasto y con un Estado más pequeño.

En cambio, Máximo Kirchner plantea un camino diferente: más intervención estatal y una redistribución más intensa de la carga tributaria.

"Si nuestra gente no es prioridad, ¿para qué carajo nos presentamos a elecciones? Si nuestra gente no es prioridad, ¿para qué la vamos de dirigentes?", expresó.

Y agregó: "La realidad actual demuestra que no sólo nuestros barrios populares necesitan un Estado presente. Lo necesita nuestra clase media, lo necesitan nuestras pymes".

Las palabras de Máximo Kirchner tuvieron como destinatario principal al Gobierno nacional, pero también dejaron un mensaje hacia el interior del peronismo.

En las últimas semanas comenzaron a emerger sectores que reivindican el equilibrio fiscal y una relación más amigable con los sectores productivos. Entre ellos se encuentran dirigentes vinculados al espacio que integran Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel, quienes vienen planteando la necesidad de recuperar parte del espíritu económico de los primeros años de Néstor Kirchner.

Esa corriente busca combinar disciplina fiscal, crecimiento y una relación menos conflictiva con el campo, una postura que se diferencia de la mirada de La Cámpora.

El correlato político de este debate interno no es trivial: el kirchnerismo parece cada vez más distanciado del interior productivo. O al menos así lo reflejan las urnas, con guarismos cada vez más pobres en Córdoba, Santa Fe, Mendoza o Entre Ríos.