Un grupo de diputadas del PRO presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto de ley que busca eximir del pago del Impuesto de Sellos a los usuarios de tarjetas de crédito que abonen únicamente el pago mínimo y financien el resto de sus consumos.
La iniciativa fue impulsada por Julieta Quintero Chasman, María Paula Bustos y Natalia Blanco, integrantes del bloque PRO en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, y plantea una modificación sobre uno de los gravámenes contemplados por la Ley Impositiva bonaerense.
La Ley 15.558 establece en su artículo 39, apartado C, inciso 7, que los resúmenes o liquidaciones periódicas de las tarjetas de crédito y compra están alcanzados por una alícuota del 1,2% en concepto de Impuesto de Sellos.
El proyecto propone que los titulares de tarjetas que no puedan cancelar la totalidad del resumen y deban financiar una parte de la deuda queden exceptuados del pago de ese tributo. La intención es reducir el costo financiero que enfrentan quienes, por falta de liquidez, recurren al pago mínimo para sostener sus gastos corrientes.
En los fundamentos del expediente, las legisladoras sostienen que "el objetivo es reducir la carga fiscal sobre los contribuyentes que se encuentran en situación de recurrir al financiamiento de sus consumos a través de tarjetas de crédito".
Según explicaron, muchas personas utilizan la financiación con tarjeta como una herramienta para enfrentar dificultades económicas y cumplir con sus obligaciones. En ese contexto, consideran que eliminar el impuesto permitiría reducir el monto total a pagar y otorgar "un margen financiero adicional a los usuarios".
Las autoras del proyecto advirtieron que el Impuesto de Sellos funciona como una carga adicional para quienes no logran cancelar el total de sus consumos mensuales. En consecuencia, incrementa el costo de financiar saldos y puede profundizar los problemas de endeudamiento.
En los fundamentos señalaron que "para muchos usuarios, esto generaba un círculo de endeudamiento creciente", por lo que la eliminación del gravamen busca frenar ese efecto y otorgar una mayor previsibilidad a los gastos financieros de las familias.
Además, remarcaron que el financiamiento con tarjeta se convirtió en una herramienta habitual en un contexto de restricciones de liquidez, por lo que consideraron que una medida de alivio fiscal responde a una necesidad concreta de numerosos hogares bonaerenses.

Las diputadas del PRO también cuestionaron el esquema impositivo vigente y sostuvieron que "la verdadera capacidad recaudatoria del Estado no debe basarse en imponer más presión tributaria a los contribuyentes".
En ese sentido, afirmaron que el eventual costo fiscal derivado de la exención podría compensarse con los recursos que la provincia obtiene a través de Ingresos Brutos y otros tributos de carácter permanente.
Con este proyecto, el PRO busca instalar en la agenda bonaerense una discusión sobre la carga tributaria que recae sobre las familias y sobre el impacto que tienen los impuestos en los mecanismos de financiamiento más utilizados por los consumidores en un contexto de restricciones económicas.