El ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un nuevo pacto fiscal que permita reducir la carga tributaria y redefinir la relación entre la Nación, las provincias y los municipios.
La propuesta fue planteada durante una reunión del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal realizada en Paraná, donde participaron ministros y funcionarios económicos de todas las jurisdicciones del país. Allí, tanto el Gobierno nacional como uno de sus principales aliados provinciales coincidieron en que el equilibrio de las cuentas públicas abre una nueva etapa para discutir reformas estructurales orientadas a mejorar la competitividad y atraer inversiones.
Frigerio sostuvo que Argentina necesita un nuevo entendimiento fiscal que establezca un horizonte claro para avanzar en la eliminación gradual de impuestos que considera perjudiciales para la producción y el empleo.
Entre los tributos mencionados por el mandatario entrerriano aparecen Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y las retenciones a las exportaciones, gravámenes que, según afirmó, encarecen la actividad económica y reducen la competitividad.
"Tenemos que construir un acuerdo entre Nación, provincias y municipios que nos permita avanzar de manera gradual, sostenible y responsable hacia un sistema tributario más simple", planteó durante su exposición.
Caputo, por su parte, respaldó esa visión y aseguró que la consolidación del equilibrio fiscal permite comenzar a discutir transformaciones de fondo en materia tributaria.
Según explicó, el objetivo es avanzar hacia un esquema más federal, con provincias menos dependientes de las transferencias nacionales y con mayores niveles de autonomía para administrar sus recursos.

La iniciativa se inscribe en lo que el Gobierno define como una segunda fase de su programa económico. Tras concentrar los esfuerzos en alcanzar el superávit fiscal y estabilizar variables macroeconómicas, la Casa Rosada busca ahora avanzar sobre cuestiones vinculadas a la competitividad, la inversión privada y la reducción de impuestos.
En ese contexto, Caputo consideró que un nuevo pacto fiscal podría convertirse en la herramienta para coordinar responsabilidades entre los distintos niveles del Estado y facilitar una disminución progresiva de la presión tributaria sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
"Tenemos que seguir todos por el camino de la responsabilidad fiscal, la baja de impuestos y el respeto por la propiedad privada", sostuvo el ministro ante los representantes provinciales.
La propuesta tiene además un antecedente político concreto. Tanto Caputo como Frigerio participaron de la negociación del último pacto fiscal firmado entre la Nación y las provincias durante el gobierno de Mauricio Macri.
Aquel acuerdo establecía una reducción gradual de Ingresos Brutos y del impuesto de Sellos por parte de las provincias, mientras que el Gobierno nacional asumía compromisos vinculados al impuesto al cheque y las retenciones.
Sin embargo, la crisis económica de 2018 interrumpió buena parte de ese proceso y dejó inconclusas varias de las reformas previstas.
Ocho años después, el ministro de Economía y el gobernador entrerriano vuelven a poner sobre la mesa una agenda similar, aunque bajo un escenario político diferente y con la intención de construir consensos que permitan sostener una reducción gradual de impuestos sin poner en riesgo el equilibrio fiscal alcanzado por la administración de Javier Milei.