23/06/2026 - Edición Nº1232

Deportes


Copa Mundial de Fútbol

Irán intentó colar un agente de la Guardia Revolucionaria en EE.UU. en su delegación

23/06/2026 | EE.UU. rechazó visados a 15 miembros de la delegación por presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria. La selección se instaló en Tijuana.



La participación de Irán en el Mundial 2026 quedó atravesada por uno de los conflictos diplomáticos más sensibles del torneo. El gobierno de Donald Trump rechazó los visados de entrada a Estados Unidos de 15 integrantes de la delegación iraní.

En ese contexto, un hombre con vínculos directos con la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) intentó ingresar a Estados Unidos el sábado haciéndose pasar por el presidente de la federación de fútbol iraní, aprovechando el traslado de la selección.

Las autoridades estadounidenses lo detectaron y le impidieron abordar el avión. Según un reporte de Washington Examiner, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, reveló el incidente este domingo en Fox News durante el programa Sunday Morning Futures.

El funcionario norteamericano explicó que la investigación sobre el individuo reveló que había sido colocado en ese cargo apenas en 2022, lo que encendió las alarmas.

"Cuando empezamos a investigarlo, descubrimos que solo había sido puesto en ese puesto desde 2022, y no le permitimos abordar el avión" explicó Mullin. "El tipo que intentaba subir al avión el sábado tenía vínculos directos con el IRGC" agregó.


Irán hace base en México.

Irán hace base en México

Entre los miembros de la delegación que se quedaron sin permiso para ingresar al país anfitrión figuran el propio presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, varios vicepresidentes del organismo y directores de comunicación del seleccionado.

Sin esos cargos a disposición, el plantel deportivo tuvo que reorganizar la operación logística que el cuerpo técnico había planificado para el torneo. El epicentro de la solución improvisada quedó en México.

Irán trasladó su campamento base desde Arizona, donde originalmente iba a concentrarse antes del comienzo del Mundial, hacia la ciudad fronteriza de Tijuana.

Desde ahí, la delegación cruza a territorio estadounidense únicamente los días en que el seleccionado tiene que jugar y regresa rápidamente al lado mexicano una vez terminado el partido. Una mecánica inusual y agotadora para los futbolistas y para todo el staff.

Como consecuencia de esas restricciones, Irán presentó una queja formal ante la FIFA argumentando que los jugadores no pueden adaptarse al entorno de cada ciudad sede.