Una mezcla de fernet y cannabis fue el eje de un negocio que, según los investigadores, apuntaba especialmente a consumidores jóvenes y operaba al margen de todo control sanitario. La maniobra terminó con un allanamiento en el barrio porteño de Monserrat, donde la Policía Federal Argentina secuestró bebidas adulteradas, plantas de marihuana y equipamiento utilizado para la producción.
El procedimiento permitió desarticular una estructura dedicada a fabricar y comercializar “Fernnabis”, un producto que combinaba alcohol con cannabis y que, de acuerdo con la investigación, era ofrecido a través de redes sociales, plataformas digitales y aplicaciones de mensajería.

La causa se inició tras una pesquisa de la División Precursores Químicos y Drogas Emergentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), que detectó la comercialización de estas bebidas sin aprobación de la ANMAT y con potenciales riesgos severos para la salud.
La investigación, impulsada por la Fiscalía Federal N° 1 de Morón, permitió identificar a una pareja radicada en la Ciudad de Buenos Aires como responsable del circuito de producción y distribución.
Según la pesquisa, ambos elaboraban las bebidas en una vivienda ubicada sobre Piedras al 600, donde preparaban mezclas a base de cannabis sativa y alcohol. Luego comercializaban los productos por canales digitales y los enviaban mediante servicios de correo a distintos puntos de Capital Federal, provincia de Buenos Aires y otras ciudades del país.
Los investigadores sostienen que, además de “Fernnabis”, también promocionaban otros productos derivados del cannabis, incluidos preparados de uso medicinal no autorizados.
Con intervención del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, la PFA allanó el inmueble y detuvo a los dos sospechosos.
Durante el procedimiento secuestraron más de un kilo de hojas de marihuana, cogollos, plantas de cannabis, 12 bidones de 20 litros con mezcla de alcohol y cannabis, 30 botellas de Fernnabis, licor cannábico, frascos con preparados alcohólicos y equipamiento de cultivo indoor.

También incautaron teléfonos, computadoras y documentación vinculada a envíos y remesas.
Los detenidos, ambos argentinos y mayores de edad, quedaron imputados por infracción a la Ley de Drogas, mientras la Justicia intenta determinar el alcance total de una operatoria que, según los investigadores, combinaba marketing digital, distribución logística y productos potencialmente peligrosos para la salud pública.