Un Mercedes Benz de alta gama detenido en un control de rutina terminó abriendo una investigación por narcotráfico a gran escala. Lo que comenzó como una inspección vehicular en una ruta de Entre Ríos derivó en una persecución, el hallazgo de 260 kilos de cocaína escondidos entre la vegetación y el procesamiento de tres personas acusadas de integrar la maniobra.
La titular del Juzgado Federal de Concordia, Analía Ramponi, dictó el procesamiento con prisión preventiva de C.F., de 53 años, y B.M., de 19, a quienes imputó como coautores del delito de transporte de estupefacientes, además de tenencia ilegítima de arma de fuego. En el caso de C.F., alias “Carlitos”, también sumó el delito de desobediencia a la autoridad por haberse fugado del control policial.
La magistrada también procesó a S.B., de 41 años, madre de B.M., por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
La causa se originó el 28 de mayo, cuando efectivos policiales realizaban controles preventivos en el puesto caminero Puente de Hierro, en el departamento entrerriano de Feliciano.

Allí detuvieron la marcha de un Mercedes Benz C200 Avantgarde conducido por C.F., acompañado por B.M. Según el expediente, cuando los agentes pidieron inspeccionar el baúl, el conductor alegó que no podía abrirse desde el exterior. Instantes después, volvió al habitáculo con el supuesto objetivo de destrabarlo, pero aceleró bruscamente y escapó.
La maniobra activó un operativo cerrojo que permitió interceptar el vehículo sobre la ruta provincial 28. Dentro del auto se hallaron pequeñas cantidades de cocaína y marihuana, dinero en efectivo y un teléfono celular.
Pero lo más importante apareció fuera del automóvil.
Durante un rastrillaje realizado sobre el trayecto de la fuga, los investigadores encontraron mochilas y bolsos ocultos entre pastizales, a unos metros de la ruta.
En su interior había 250 paquetes rectangulares de clorhidrato de cocaína, con un peso total cercano a los 260 kilos. También se secuestró una pistola 9 milímetros con cargadores, además de un cuchillo y otros elementos que, según la pesquisa, fueron descartados durante la huida.
Para la jueza Ramponi, la coincidencia entre las mochilas vistas por los policías dentro del Mercedes y las halladas durante el rastrillaje constituye una prueba clave para vincular directamente a los acusados con el cargamento.
La investigación, impulsada por la Fiscalía Federal de Concordia, con intervención de PROCUNAR, también derivó en allanamientos en distintos puntos del país. En uno de ellos, realizado en Itatí, Corrientes, fue detenida S.B., en cuyo poder se secuestró cocaína fraccionada en dosis compatibles con venta al menudeo.
En su resolución, la magistrada sostuvo que el traslado de semejante volumen de droga no podía responder a un episodio aislado ni improvisado, sino a una maniobra organizada, con logística, recursos y roles definidos. Ese razonamiento fue central para justificar la prisión preventiva y sostener que existía riesgo concreto de fuga y de entorpecimiento de la investigación.