Tomar una pastilla para aliviar un dolor abdominal, una molestia digestiva o un cólico parece una práctica habitual para miles de argentinos. Sin embargo, detrás de ese gesto cotidiano puede esconderse un riesgo que los médicos consideran cada vez más preocupante: la automedicación.
El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires manifestó su inquietud por el creciente consumo de antiespasmódicos y otros medicamentos de venta libre sin consulta previa con profesionales de la salud. Según advirtieron, el problema no radica únicamente en los efectos adversos que pueden provocar estos fármacos, sino también en la posibilidad de que oculten síntomas de enfermedades más graves.
"Muchas personas recurren a estos medicamentos como una solución rápida frente a dolores o malestares digestivos, sin considerar que esos síntomas pueden ser la señal de una patología que requiere atención médica urgente", señalaron desde la entidad.
Los especialistas explicaron que uno de los principales riesgos de los antiespasmódicos es que pueden enmascarar cuadros clínicos que necesitan un diagnóstico inmediato.
Entre ellos mencionaron enfermedades como la apendicitis, las obstrucciones intestinales y otras patologías abdominales que, en algunos casos, requieren cirugía de urgencia. Al disminuir temporalmente el dolor, los medicamentos pueden retrasar la consulta médica y complicar la evolución del paciente.
Desde el Colegio remarcaron que la automedicación también aumenta el riesgo de interacciones entre distintos fármacos, especialmente en personas que ya reciben tratamientos por enfermedades crónicas o consumen varios medicamentos de manera simultánea.
Otro de los aspectos que preocupa a los profesionales es la forma en que estos productos son promocionados.
Según señalaron, la publicidad en televisión, radio y redes sociales suele presentar a los medicamentos de venta libre como soluciones simples, rápidas y prácticamente exentas de riesgos, generando la percepción de que pueden utilizarse sin mayores cuidados.
"Estos medicamentos son promocionados como si fueran completamente inocuos, cuando en realidad tienen efectos adversos y contraindicaciones que deben ser tenidos en cuenta", indicaron.
Para la entidad médica, esta estrategia comercial contribuye a naturalizar el consumo de fármacos frente a cualquier síntoma y favorece conductas de automedicación que pueden afectar la salud de la población.

Frente a este escenario, el Colegio de Médicos pidió al Estado reforzar los controles sobre la publicidad de medicamentos y garantizar el cumplimiento de las normas vigentes que regulan este tipo de campañas.
Además, reclamó una mayor responsabilidad por parte de los laboratorios farmacéuticos y recordó que la legislación argentina establece límites específicos para evitar mensajes que incentiven el consumo indiscriminado de medicamentos.
Finalmente, los profesionales insistieron en una recomendación que consideran clave: consultar siempre con un médico ante síntomas persistentes o recurrentes, incluso cuando parezcan leves.
"La automedicación puede brindar una sensación momentánea de alivio, pero también retrasar diagnósticos importantes. Ante cualquier duda, la consulta médica sigue siendo la herramienta más segura", concluyeron.