Durante décadas, el apellido Costantini estuvo asociado al mundo de los negocios, el desarrollo inmobiliario, el arte y la cultura. Eduardo Costantini, fundador de Consultatio y creador del MALBA, construyó uno de los imperios empresariales más importantes de la Argentina y también una familia numerosa, integrada por ocho hijos nacidos en distintas etapas de su vida.
La disputa judicial con su exesposa Teresa Costantini por el uso del apellido volvió a poner bajo la lupa a un clan que históricamente combinó poder económico, influencia cultural y bajo perfil familiar.
Eduardo Francisco Costantini nació en Buenos Aires el 17 de septiembre de 1946. Es economista, empresario inmobiliario, fundador de Consultatio y creador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, el MALBA.
Su nombre quedó ligado a grandes desarrollos inmobiliarios, al coleccionismo de arte y a una fortuna que lo ubica entre los empresarios argentinos más importantes. Forbes lo incluye en su ranking global de multimillonarios.

Su nombre de nacimiento es María Teresa Correa Ávila. Nació el 9 de octubre de 1949 y es actriz, guionista, productora y directora cinematográfica.
Se casó con Eduardo Costantini en 1966, cuando tenía 17 años, y se divorciaron en 1994. Durante casi seis décadas desarrolló su carrera pública con el apellido Costantini, eje del actual conflicto judicial.

Conocida en el ámbito familiar como "Marité" Costantini, es la hija mayor del matrimonio. Aunque siempre mantuvo un perfil alejado de la exposición mediática, desde hace más de dos décadas preside la Fundación Nordelta, organización dedicada a promover programas de educación, salud, capacitación e inclusión social para familias en situación de vulnerabilidad en Tigre.
Madre de cinco hijos y profesora de ciegos, ha definido el trabajo social como su principal vocación y suele destacar que su compromiso nació desde muy joven, motivado por la necesidad de "crear vínculos y brindar oportunidades para que todos puedan alcanzar sus sueños".

También integra el grupo de hijos del primer matrimonio. Es economista formada en la UADE, con posgrados en New York University, y cofundadora de Miiii, una startup de soluciones digitales.
Su nombre también tomó relevancia por el mensaje público de respaldo a su madre en medio del conflicto familiar, en la que escribió "Papá, ¿dónde estás? Te extrañamos", y se convirtió en una de las expresiones públicas más comentadas del conflicto familiar.

Es editora y una de las integrantes más visibles del clan en el ámbito cultural. Dirige Malba Literatura y es fundadora/directora de El Hilo de Ariadna, editorial vinculada a filosofía, literatura, psicología, mitología y pensamiento contemporáneo.

Es hijo del primer matrimonio. Conocido como "Edo" Costantini, si bien mantiene un perfil relativamente reservado, desarrolló una carrera vinculada tanto al ámbito empresarial como al artístico.
En los últimos años ganó visibilidad por su trabajo como fotógrafo, con exposiciones realizadas en Argentina, Brasil y Uruguay, y manifestó su intención de construir una trayectoria propia dentro del mundo del arte, más allá del legado familiar. Su producción artística está influenciada por sus viajes y por la fotografía documental y de naturaleza.

Es empresario y en los últimos años orientó su actividad al desarrollo de proyectos vinculados a la innovación tecnológica y el mercado inmobiliario, entre ellos una aplicación destinada a optimizar la administración de edificios y alquileres, reflejando una impronta emprendedora similar a la de su padre.
Tras su separación de Teresa Costantini, el empresario inició una nueva etapa de su vida junto a Gloria Fiorito, economista perteneciente a una tradicional familia argentina. De esa relación nacieron Gonzalo y Malena Costantini, quienes ampliaron el árbol familiar. A diferencia de su primer matrimonio, esta etapa transcurrió con un perfil mucho más reservado y prácticamente alejado de la exposición pública.
Gloria Fiorito siempre mantuvo una vida de bajo perfil, sin protagonismo mediático y lejos de la actividad pública que caracteriza a otros integrantes del clan.

Estudió Economía en la Universidad Torcuato Di Tella y orientó su desarrollo profesional al ámbito financiero y de inversiones, desempeñándose en empresas del sector privado.
Pese a pertenecer a una de las familias empresarias más reconocidas del país, eligió construir su carrera lejos de la exposición pública. A diferencia de otros integrantes del clan vinculados al mundo de la cultura o de los negocios con mayor visibilidad, Gonzalo mantiene una presencia mediática prácticamente nula y rara vez participa de actividades públicas relacionadas con la familia.
Al igual que su hermano Gonzalo, optó por mantener un perfil extremadamente reservado y desarrollar su vida alejada de la exposición mediática.
Esa decisión de preservar la privacidad la convierte en una de las integrantes menos conocidas del clan, pese a formar parte de una de las familias con mayor influencia económica y cultural de la Argentina.
Después de su relación con Gloria Fiorito, Eduardo Costantini volvió a casarse, esta vez con la arquitecta y coleccionista de arte brasileña Clarice Oliveira Tavares. La pareja compartió varios años de matrimonio durante una etapa de fuerte expansión internacional de los negocios del empresario y de consolidación del MALBA como uno de los principales museos de arte latinoamericano de la región.

Al igual que Costantini, Clarice compartía un profundo interés por el arte y el coleccionismo, lo que la llevó a acompañarlo en numerosas actividades culturales y eventos vinculados al museo y al circuito artístico internacional. Su presencia fue habitual en inauguraciones, ferias de arte y compromisos institucionales ligados al MALBA y a la colección privada del empresario.
La relación concluyó en 2015 y no tuvieron hijos en común. Tras la separación, Eduardo Costantini inició nuevas relaciones hasta contraer matrimonio en 2020 con Elina Fernández, mientras que Clarice volvió a preservar un perfil completamente alejado de la vida pública.
Modelo y empresaria. Se casó con Eduardo Costantini en febrero de 2020.

En 2025 nació Kahlo Milagro Costantini, la hija de ambos.
Es la hija menor de Eduardo Costantini y la primera hija de Elina Fernández. Nació el 17 de enero de 2025.

En distintas entrevistas, Elina definió a Eduardo como "el hombre perfecto" para compartir su vida y aseguró que "nunca sentimos la diferencia de edad", al tiempo que reveló que la maternidad era "el deseo más grande" de ambos.
También contó que, incluso antes del embarazo, ya habían preparado habitaciones para el futuro bebé en sus casas porque estaban convencidos de que ese sueño terminaría haciéndose realidad.
Así, el clan Costantini queda conformado por una primera familia ligada a Teresa y sus cinco hijos; una segunda etapa junto a Gloria Fiorito, madre de Gonzalo y Malena; el paso posterior por el matrimonio con Clarice Oliveira Tavares; y el presente junto a Elina Costantini, con quien tuvo a Kahlo Milagro.
En medio del conflicto por el apellido, la familia volvió a ocupar el centro de la escena pública. Pero detrás de la disputa judicial aparece también el mapa de una dinastía empresaria atravesada por negocios, arte, cultura, herencias y nuevas generaciones.