En una semana marcada por la presión opositora sobre Manuel Adorni y las negociaciones por la eliminación de las PASO, el Gobierno nacional moverá una de sus piezas más importantes. Este martes por la tarde, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el titular de Economía, Luis “Toto” Caputo, recibirán en la Casa Rosada a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), tres mandatarios con fuerte incidencia en las votaciones parlamentarias.

La reunión llega en un momento especialmente sensible para la administración de Javier Milei. En la Cámara de Diputados, el kirchnerismo y sectores de la oposición impulsan una ofensiva para avanzar con una moción de censura contra Adorni, mientras el oficialismo trabaja para evitar que la iniciativa reúna los apoyos necesarios.
Para la Casa Rosada, el encuentro tiene un doble objetivo: atender los reclamos económicos de las provincias y consolidar respaldos políticos en el Congreso. La participación de Caputo en la reunión es leída como una señal de que los planteos de los gobernadores sobre obras, infraestructura y transferencias nacionales estarán en el centro de la negociación.
Los mandatarios llegan con una agenda cargada de reclamos vinculados a recursos coparticipables, obras paralizadas y financiamiento para infraestructura, en un contexto de fuerte ajuste fiscal impulsado por el Gobierno nacional.
Sin embargo, detrás de las demandas económicas también se desarrolla una negociación política más amplia. Tanto Jalil como Jaldo y Sáenz mantuvieron durante los últimos años una relación de cooperación con el oficialismo, aunque sin resignar autonomía ni capacidad de presión.

Los tres gobernadores cuentan con legisladores propios que, en distintas oportunidades, resultaron decisivos para aprobar proyectos impulsados por el Poder Ejecutivo. Por eso, en Balcarce 50 consideran que sostener ese vínculo es fundamental para garantizar gobernabilidad en un Congreso cada vez más fragmentado.
La reunión también ocurre mientras Diego Santilli intensifica las conversaciones para blindar políticamente a Manuel Adorni frente a la avanzada opositora. En el oficialismo entienden que una eventual censura al jefe de Gabinete tendría un fuerte impacto político e institucional y buscan evitar cualquier escenario de desgaste.

Al mismo tiempo, el Gobierno necesita sumar apoyos para avanzar con otra de las prioridades de Javier Milei: la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La reforma electoral requiere acuerdos que La Libertad Avanza no puede alcanzar por sí sola, por lo que la influencia de los gobernadores dialoguistas vuelve a ser determinante.
Con la situación de Adorni, la reforma política y los reclamos provinciales sobre la mesa, el encuentro entre Santilli, Caputo y los tres gobernadores aparece como una de las reuniones más importantes de la semana para el oficialismo, que busca sostener su agenda legislativa en medio de crecientes tensiones políticas.