La intensa ola de calor que afecta al Reino Unido obligó a suspender temporalmente una de las tradiciones más emblemáticas de Londres. El Palacio de Buckingham canceló las ceremonias públicas del Cambio de Guardia, una decisión poco habitual que refleja hasta qué punto las altas temperaturas están alterando la vida cotidiana en Europa.
La Household Division, encargada de las ceremonias reales, informó que los relevos continuarán por cuestiones operativas, pero sin los desfiles y bandas musicales que atraen a miles de turistas cada semana. La medida también alcanza a la Guardia Montada del Rey, cuyos cambios se realizarán de manera reducida y en horarios más frescos para evitar riesgos para los caballos.
El Cambio de Guardia es una de las atracciones más famosas del Reino Unido. La ceremonia, que se realiza frente al Palacio de Buckingham, reúne a soldados con sus característicos uniformes rojos y los altos gorros de piel negra, acompañados por bandas militares. Cada año, millones de personas se acercan para presenciar este espectáculo que se convirtió en una de las postales más reconocibles de Londres. Aunque las tareas de seguridad continúan, la ausencia del despliegue ceremonial representa una escena inusual para la capital británica.

Las autoridades meteorológicas emitieron alertas por temperaturas superiores a las habituales para junio. En distintas zonas del país se registran máximas por encima de los 30 grados, algo que históricamente era poco frecuente en el Reino Unido.
En los últimos años, las olas de calor se volvieron más intensas y frecuentes. El país ya había sufrido en 2022 temperaturas récord superiores a los 40 grados, provocando incendios, interrupciones en el transporte y problemas en infraestructuras.

Las suspensiones del Cambio de Guardia son poco habituales y suelen producirse por motivos excepcionales. Durante la pandemia de coronavirus las ceremonias fueron reducidas, mientras que también hubo modificaciones durante el funeral de Isabel II y la coronación de Carlos III.
Ahora, el clima extremo se suma a esa lista. La decisión de cancelar temporalmente uno de los rituales más famosos de la monarquía británica se convirtió en otro ejemplo de cómo el aumento de las temperaturas está impactando incluso en las tradiciones más antiguas del Reino Unido.