La selección de Noruega sorprendió al mundo no solo por su victoria 3-2 frente a Senegal, sino por la manera en que celebró: un ritual bautizado como el “remo vikingo”, que evocó la herencia ancestral de los pueblos escandinavos y se convirtió en una de las postales más comentadas del Mundial 2026.
El festejo, liderado por Erling Haaland y el capitán Martin Ødegaard, consistió en que jugadores e hinchas se sentaran hombro con hombro y simularan remar al unísono, como si impulsaran un antiguo drakkar vikingo, la embarcación por excelencia de los pueblos escandinavos y vikingos entre los siglos VIII y XI. La sincronía y la fuerza del gesto generaron un espectáculo visual y sonoro que rápidamente se viralizó en redes sociales y medios internacionales.
El origen de esta celebración se remonta a la cultura popular noruega, donde el “remo vikingo” se ha convertido en una forma de reafirmar la identidad nacional en eventos deportivos. Ya había aparecido en partidos de clubes como el Rosenborg y en encuentros de la selección, pero nunca con la magnitud que alcanzó en el Mundial.
La escena en el MetLife Stadium de Nueva Jersey fue particularmente impactante: Ødegaard marcó el ritmo con un bombo mientras miles de hinchas replicaban el gesto desde las tribunas, creando un mosaico humano en movimiento. La televisión internacional captó la postal y la convirtió en uno de los momentos más virales del torneo.
Los jugadores de Noruega festejaron la clasificación HACIENDO EL REMO VIKINGO JUNTO A SUS HINCHAS.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) June 23, 2026
Uno de los momentos del Mundial. 😮💨🚬 pic.twitter.com/m5g4WMtPJn
En la tarde previa al duelo contra Senegal, miles de seguidores noruegos se congregaron en Times Square y replicaron en la calle la misma celebración que los jugadores habían hecho en el MetLife Stadium: se sentaron en hileras, un aficionado marcó el ritmo con un bombo y el grupo sincronizó el gesto de remar mientras entonaba un potente “ro” -la onomatopeya noruega para “remar”-, transformando el cruce de pantallas y neones en una escena roja, blanca y azul.
All of Norway has taken over Times Square pic.twitter.com/0pEHrEeFbE
— Barstool Sports (@barstoolsports) June 22, 2026
El fenómeno trascendió lo deportivo y se convirtió en un símbolo cultural. Además de la ciudad de Nueva York, los hinchas noruegos replicaron el “remo vikingo” en plazas y estaciones de metro, reforzando la idea de que el Mundial es también un espacio de intercambio identitario y cultural.
Esa fuerza identitaria, tal como hacen los All Blacks de Nueva Zelanda, fue suficiente para demostrarle al planeta que conservan el espíritu combativo de sus ancestros. Con dos triunfos consecutivos, Noruega ya aseguró su clasificación a dieciseisavos de final y ahora enfrentará a Francia en un duelo decisivo por el liderazgo del Grupo I.
Los vikingos fueron navegantes, comerciantes, colonizadores y guerreros procedentes de Escandinavia que, entre los siglos VIII y XI, expandieron su influencia por Europa, el Atlántico Norte y rutas fluviales hacia Bizancio y el Cáucaso. Su actividad combinó razias y asentamientos con intercambio cultural y tecnológico, dejando huellas en topónimos, lenguas y genética regional.
Hoy, la figura vikinga vive entre la investigación académica y la cultura popular; celebraciones como el “remo vikingo” reimaginan ese pasado para expresar identidad colectiva en clave contemporánea, recordándonos que los símbolos históricos pueden cobrar nuevos sentidos en contextos globales como el Mundial.