La Selección Argentina ya cerró su lugar entre los mejores 32 del Mundial 2026. Tras el 3-0 a Argelia con hat-trick de Lionel Messi y el 2-0 a Austria, el campeón vigente lidera el Grupo J con seis puntos y tiene asegurada la condición de cabeza de serie en su llave de los 16avos de final.
La gran incógnita ahora es contra quién va a jugar el viernes 3 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, en el estreno de la fase eliminatoria. El rival va a salir del Grupo H, el más parejo y abierto del torneo hasta acá.
La zona la integran España, Uruguay, Cabo Verde y Arabia Saudita, y todavía falta la última fecha para que se definan los dos clasificados. Argentina, ya como cabeza de su lado del cuadro, se va a quedar con el segundo puesto de esa zona como rival, mientras que el primero del H va a enfrentar al segundo del J por el otro lado de la llave.
Hoy, si la última fecha se jugara con la tabla congelada, el rival argentino sería Uruguay. La Celeste de Marcelo Bielsa tiene dos puntos en dos partidos (1-1 con Arabia Saudita y 2-2 con Cabo Verde) y, gracias a una mejor diferencia de gol, está por delante de los caboverdianos en el tercer puesto. Para confirmar que sea Uruguay el rival argentino, sin embargo, falta una última fecha llena de combinaciones.

Las cuentas de Bielsa son simples y crueles. España lidera con cuatro puntos tras el 4-0 a Arabia Saudita y va a llegar al cierre del grupo con la chance de ganar la zona con un punto más.
Detrás están Uruguay y Cabo Verde con dos unidades cada uno, mientras que Arabia Saudita es última con uno. Cualquier resultado posible deja al grupo definiéndose hasta el último minuto.
La Celeste juega su última carta el viernes próximo justamente contra España, en lo que se proyecta como una verdadera final adelantada para Bielsa. Una derrota la dejaría dependiendo de otros resultados y, en el peor escenario, fuera del Mundial.
Un empate la metería en zona de clasificación si Cabo Verde no le gana a Arabia Saudita. Y un triunfo no solo aseguraría el pase a los 16avos sino que la pondría en la pelea por el primer puesto del grupo, lo que cambiaría el panorama del cruce con Argentina.
El cruce, si se concreta, va a ser apenas la tercera vez en la historia que Argentina y Uruguay se enfrentan en una Copa del Mundo. La primera fue la final del Mundial 1930 en Montevideo, donde la Celeste ganó 4-2 y se consagró por primera vez.
La segunda fue por octavos de final de México 1986, en el camino de la consagración argentina de Diego Maradona, donde Argentina venció 1-0 y siguió adelante hasta el título.
Para Bielsa, además, sería un duelo cargado de simbolismo. El técnico argentino dirige su tercer Mundial como entrenador, después de haber pasado por Argentina (Corea-Japón 2002) y por Chile (Sudáfrica 2010).
Su recorrido con el seleccionado uruguayo no termina de cuajar en este torneo y su contrato está prácticamente en juego para el cierre del proceso. Un enfrentamiento contra Argentina sería el escenario más mediático y emocional posible para el rosarino en su última estación mundialista.

Para que el rival de Argentina sea Uruguay, los caminos son varios. El más simple: que Uruguay pierda con España y Cabo Verde no le gane a Arabia Saudita, lo que dejaría a la Celeste segunda en la tabla.
El más complejo: que Uruguay le gane a España y termine arriba, lo que pondría en el cruce a otro rival (Cabo Verde o Arabia Saudita) según las combinaciones.
El rival también podría ser España si la Celeste pasa como líder del grupo. Lionel Scaloni ya fue consultado sobre el escenario. "Espero que no. Es la realidad", afirmó el técnico argentino sobre la chance de un cruce con la Celeste, aunque enseguida aclaró: "Pero también puede ser España y tampoco espero que no".
El cierre del Grupo H va a definirse el viernes 26 de junio. Una semana después, el 3 de julio en Miami, Argentina va a entrar al campo del Hard Rock Stadium para el debut en la fase eliminatoria. Y, en ese vestuario, ya va a saber el nombre del rival que le toca en el camino para defender el título de Qatar 2022.