Inglaterra y Ghana empataron 0 a 0, en un resultado que asombró a todos. En medio del análisis táctico, la conversación de redes sociales se desvió hacia un personaje que ya tiene historial mundialista: Nana Kwaku Bonsam.
Se trata del brujo más conocido de Ghana, que se había encomendado públicamente la misión de "trabajar" sobre el delantero Harry Kane para frenarlo durante el cruce con los ingleses. La noticia se dio a conocer en Argentina gracias al reconocido periodista de fútbol internacional, Nahuel Lanzón (director de Alter Fútbol), que publicó un reel en su cuenta de instagram.
La declaración del profesional de las artes oscuras, hecha en los días previos al partido, fue contundente. "Estoy trabajando en Harry Kane. Ya he demostrado de lo que soy capaz antes, así que sé qué trabajo necesito hacer para detenerlo", afirmó Bonsam ante los medios africanos.
Su promesa era de mínima: causarle al delantero una molestia menor, suficiente para impedirle desplegar el nivel que mostró en el debut frente a Croacia, donde firmó un doblete y rompió un récord histórico.
El resultado le dio la razón. El capitán inglés se fue del Gillette Stadium de Boston sin convertir, pese a haber tenido una de las situaciones más claras del partido casi sobre el cierre, cuando definió de manera muy floja un mano a mano que parecía sentencia.
La frustración del goleador fue evidente. La de los hinchas ingleses, también. Y en Ghana, mientras tanto, el brujito celebró que su "trabajo" había funcionado.

La presencia de Bonsam en el escenario mundialista no es nueva. El brujo ghanés acostumbra hacer declaraciones previas a los partidos importantes de su seleccionado y, en cada cita, asegura que se va a encargar de neutralizar a la figura del rival a través de un ritual.
El partido en Boston terminó 0-0, con Inglaterra dominando la posesión pero sin claridad en el último tercio. Kane jugó los 90 minutos y tuvo varias intervenciones, pero la pelota nunca le terminó de entrar al arco.
La acción más recordada fue un remate desperdiciado a pocos minutos del final, en una jugada donde el inglés llegó solo frente al arquero ghanés y definió de manera muy pobre. Suficiente para que el brujo, desde Ghana, se anotara la "víctima" en su lista personal.
La historia tiene un antecedente que es el que terminó instalando a Bonsam como personaje del fútbol mundial. Durante el Mundial de Brasil 2014, el brujo se atribuyó la lesión que sufrió Cristiano Ronaldo en la víspera del cruce entre Portugal y Ghana por la fase de grupos.
Aquel rumor cobró fuerza cuando Cristiano apareció con vendajes en la rodilla durante el torneo y se reactivó con cada nueva aparición pública del personaje.
Desde entonces, Bonsam construyó su fama internacional. Aparece cada cierto tiempo con declaraciones sobre figuras del fútbol mundial y, aunque muchos lo toman como folclore, hay un sector del fútbol africano que considera que el peso de los rituales tradicionales no es un detalle menor.

Ghana cierra la fase de grupos del Mundial 2026 contra Panamá. El partido será clave para definir si los Black Stars logran meterse en los 16avos de final o quedan eliminados en la primera ronda.
Y el brujito ya empezó a hablar. Si bien todavía no nombró a un blanco específico, las versiones que circulan dentro del entorno del seleccionado apuntan a que el próximo "trabajo" podría dirigirse a la columna vertebral del equipo rival.
Más allá de la creencia personal de cada uno, el caso volvió a poner en agenda el peso simbólico que tienen las prácticas tradicionales en el fútbol africano. Para Bonsam, además, el Mundial 2026 ya es otra vidriera para su nombre.
Y para los próximos rivales de Ghana en el torneo, una advertencia silenciosa: si alguien aparece con un nombre propio en las redes sociales del hechicero, conviene revisarle la rodilla, el tobillo o la concentración antes de salir al campo.