24/06/2026 - Edición Nº1233

Economía

Vuelve un clásico

Frío extremo y estaciones vacías: vuelven las colas para cargar GNC

24/06/2026 | Las restricciones en el suministro de gas dejaron sin servicio a numerosas estaciones en plena ola polar. Trabajadores denuncian pérdida de ingresos.



"Me levanté a las cuatro de la mañana para conseguir GNC y terminé perdiendo media jornada de trabajo". La frase se repitió durante las últimas horas en distintas estaciones de servicio afectadas por los cortes de suministro de gas natural que volvieron a aparecer con la llegada del frío.

Las largas filas de vehículos, las estaciones sin combustible y los usuarios obligados a esperar durante horas para cargar reavivaron una postal que parecía superada.

La ola polar elevó la demanda residencial y obligó a priorizar el abastecimiento de los hogares, lo que derivó en restricciones para estaciones de GNC e industrias en distintas regiones del país.

Trabajadores, los más afectados

Los testimonios reflejan el impacto cotidiano de la medida. Conductores de taxis y remises relataron esperas de hasta seis horas para cargar combustible.

"Necesito el auto para trabajar. Perdí un montón de horas", contó uno de los usuarios afectados. Otro aseguró que llegó a una estación antes del amanecer para intentar asegurarse un lugar en la fila.

Para quienes utilizan GNC como herramienta de trabajo, cada hora de espera implica menos viajes, menos ingresos y mayores costos.

Las complicaciones se concentraron especialmente en ciudades como La Plata y Mar del Plata, donde una gran cantidad de estaciones opera con contratos de suministro interrumpibles, que permiten a las distribuidoras suspender el servicio durante los períodos de mayor demanda.


Largas filas para cargar GNC en La Plata

¿Por qué faltó GNC?

Las restricciones comenzaron la semana pasada cuando las bajas temperaturas dispararon el consumo residencial. Como ocurre cada invierno, los hogares tienen prioridad de abastecimiento frente a estaciones de servicio e industrias.

Cuando la demanda supera determinados niveles o cae la presión en los gasoductos, las distribuidoras interrumpen el suministro a quienes tienen contratos interrumpibles, una modalidad más económica que contempla cortes durante los períodos críticos.

En La Plata, por ejemplo, solo seis de las 46 estaciones cuentan con contratos firmes que garantizan el suministro durante los picos de demanda invernal. El resto puede sufrir interrupciones cuando el sistema entra en tensión.

Un problema que vuelve cada invierno

Desde la Asociación de Personal Jerárquico de la Industria del Gas (APJ Gas) cuestionaron la falta de planificación energética y advirtieron que los problemas aparecen cada año con mayor anticipación.

En un duro comunicado, el gremio sostuvo que la falta de obras de infraestructura y los retrasos en proyectos clave de transporte de gas contribuyen a las restricciones actuales. También apuntó contra la demora en la contratación de cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) para afrontar el pico de demanda invernal.

"El desabastecimiento en las estaciones de GNC y algunas industrias no es nuevo. Lo novedoso es que cada año comienza antes", señalaron desde la entidad.

Según APJ Gas, persisten cuellos de botella en el sistema de transporte que impiden aprovechar plenamente el crecimiento de la producción de Vaca Muerta. Entre las obras mencionadas figuran la reversión completa del Gasoducto Norte, la finalización de la planta compresora de Las Armas y nuevas ampliaciones de la red de transporte.

El costo de una ola de frío

Durante el invierno, la Argentina consume alrededor de 160 millones de metros cúbicos de gas por día. La producción local cubre cerca de 140 millones y el resto debe completarse con importaciones.

De esa demanda total, los hogares explican aproximadamente 75 millones de metros cúbicos diarios, las centrales eléctricas otros 35 millones, la industria 31 millones y el GNC unos 5,5 millones. Son estos últimos sectores los que ceden primero cuando el sistema necesita garantizar el abastecimiento residencial.

Mientras tanto, miles de conductores siguen haciendo cuentas. Para muchos taxistas, remiseros y trabajadores independientes, las horas perdidas en una fila para cargar GNC significan ingresos que no volverán. Y con el invierno recién comenzando, la preocupación es que las restricciones se extiendan durante las próximas semanas.