Cada mañana, miles de conductores que ingresan o salen del Área Metropolitana de Buenos Aires se enfrentan a una escena repetida: largas filas de vehículos, sobrepasos arriesgados y demoras provocadas por camiones o micros que circulan por carriles destinados a vehículos más rápidos. Para intentar revertir esa situación, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) comenzó a reforzar los controles sobre el transporte pesado en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa busca hacer cumplir una norma que ya existe, pero que muchas veces se incumple: la obligación de que camiones de carga y micros de pasajeros circulen por el carril derecho, utilizando los restantes únicamente para realizar maniobras de adelantamiento.

Desde el organismo sostienen que el objetivo principal es ordenar la circulación y reducir situaciones de riesgo en corredores donde confluyen diariamente trabajadores, estudiantes, familias y transportistas.
Cuando un vehículo de gran porte permanece durante largos tramos en los carriles centrales o izquierdos, suele generar frenadas bruscas, cambios repentinos de carril y maniobras de sobrepaso que incrementan las posibilidades de un siniestro vial. La situación se vuelve especialmente crítica durante las horas pico, cuando el flujo vehicular alcanza sus niveles más altos.
Además de buscar una circulación más fluida, las autoridades remarcan que los accidentes que involucran transporte pesado suelen tener consecuencias más severas debido al tamaño y peso de los vehículos involucrados.
Los operativos se desarrollarán en ocho peajes estratégicos ubicados en los principales corredores de ingreso y egreso del área metropolitana: Cañuelas, Uribelarrea, Olivera, Villa Espil, Larena, Lima, Zárate y Hudson.
Para detectar infracciones se utilizarán puestos fijos, patrullajes en ruta, drones y cámaras de monitoreo. Los conductores que circulen fuera de los carriles permitidos podrán ser sancionados.
Durante los controles también se verificará la documentación obligatoria, el uso del cinturón de seguridad, la correcta identificación de las patentes, la prohibición del uso del celular al volante y el cumplimiento de la normativa de alcohol cero para conductores profesionales.
La ANSV destacó que el cumplimiento de las normas de circulación no solo impacta en la seguridad, sino también en la calidad de los viajes diarios. En un contexto donde los tiempos de traslado son una preocupación creciente para millones de personas, las autoridades consideran que ordenar el tránsito del transporte pesado puede contribuir a reducir congestiones y hacer más previsibles los recorridos.
La medida cuenta con la participación de organismos nacionales, provinciales y concesionarias viales, además de cámaras empresarias del transporte de cargas y pasajeros, en una estrategia conjunta orientada a mejorar la seguridad en las rutas y autopistas más transitadas del país.
