La inseguridad rural volvió a golpear en el partido de Olavarría, uno de los distritos bonaerenses con mayor número de cabezas de ganado en la provincia de Buenos Aires.
Un grupo de delincuentes carneó durante la noche a cuatro vacas preñadas en un establecimiento ubicado en el kilómetro 479 de la ruta provincial 51, entre las localidades de Santa Luisa y Pourtalé.
El hecho fue descubierto por la encargada del predio durante una recorrida habitual el último lunes y las pérdidas económicas fueron estimadas en alrededor de 10 millones de pesos.
Los autores del abigeato mostraron capacidad logística y de planificación al llevar a los animales hasta la manga, que pesaban entre 400 y 500 kilos cada uno, para allí matarlos y extraer la carne. En el lugar dejaron únicamente las cabezas, los cueros y las vísceras.
"Hay aproximadamente 700 metros desde la manga donde encerraron los animales hasta la ruta. Carnear cuatro animales, llevarse toda la carne y salir a la ruta no es algo sencillo. Requiere mucha preparación", relató a NewsDigitales María Eugenia Bustos, encargada del campo donde se produjo el robo.
Más allá del perjuicio económico, el episodio dejó una fuerte sensación de vulnerabilidad entre quienes viven y trabajan en el establecimiento.
"La verdad que hay impotencia, bronca y miedo también. Nos sentimos vigilados por esta gente que anda haciendo estas cosas. De la forma que carnearon, parece que saben que no hay nadie, que no va a pasar la policía, como que tienen todo medio claro", sostuvo Bustos.
La encargada señaló que el lunes, cuando encontraron los restos de los animales, además de la faena clandestina descubrieron que los delincuentes habían abierto tranqueras y mezclado distintos lotes de hacienda, generando complicaciones adicionales para el trabajo diario.
Uno de los animales faenados en Olavarría"A ellos no les importa si hay animales grandes o chicos. Vinieron con un objetivo. Abrieron todas las tranqueras, encerraron la hacienda y después mezclaron los lotes. Las vacas quedaron alteradas, se nota que las estuvieron corriendo", explicó.
Uno de los aspectos que más llama la atención a los productores de la zona es la facilidad con la que los delincuentes logran mover animales durante la noche hasta las mangas para concretar la faena.
"No sé cómo hacen. Vos querés encerrar un lote y si no son dos personas se te vuelven o se disparan. Me intriga cómo hacen para llevar la hacienda de noche hasta la manga", señaló la trabajadora rural.
Según relató, no se trata de un hecho aislado. Por el contrario, forma parte de una problemática histórica que afecta a los establecimientos rurales de la región
"Hace más de 20 años que existe este problema. Yo nací y me crié en este campo y recuerdo que pasaba antes también. A nosotros hacía siete u ocho años que no nos carneaban, pero en la zona siguió ocurriendo. La modalidad es siempre la misma", afirmó.
Tras descubrir el hecho, Bustos radicó la denuncia en la subcomisaría de Loma Negra. Personal policial de esa dependencia y de Santa Luisa trabajó en el lugar para relevar pruebas y buscar indicios que permitan identificar a los responsables.
Sin embargo, la productora advirtió sobre las dificultades que enfrentan las fuerzas de seguridad para cubrir una amplia zona rural con recursos limitados.
"Yo veo pasar a la policía y veo que trabajan, pero también entiendo que tienen una jurisdicción enorme. En Santa Luisa hay un solo móvil y muchas veces son pocos para la cantidad de gente que circula por los caminos rurales", indicó.
Delincuentes carnearon cuatro vacas preñadas luego de encerrarlas en la mangaMientras avanza la investigación, en el establecimiento persiste una sensación compartida por muchos productores de la región. "Lo que más preocupa es sentir que nos están viendo, que saben nuestros movimientos, que nos vigilan para robarnos. Nosotros cuidamos esto todos los días y después te vas un fin de semana sin saber qué puede pasar" expresó.
“La verdad que estoy bastante indignada, aunque los animales no son de uno nosotros lo cuidamos como nuestros y sabemos el sacrificio que hace mi patrón para tener lo que tienen y nosotros para cuidarlo. Y vos decís te vas un fin de semana y no sabes qué puede pasar” lamentó.