La provincia de Buenos Aires quedará en condiciones de implementar una nueva legislación destinada a mejorar la accesibilidad en el transporte público y fortalecer la inclusión de las personas con discapacidad.
El proyecto, que este miércoles recibirá la aprobación definitiva del Senado bonaerense, establece la incorporación de pictogramas en colectivos y espacios vinculados al sistema de transporte, y además obligará a los choferes a recibir capacitaciones específicas sobre el trato hacia personas con discapacidad.
La iniciativa cobra especial relevancia después de las polémicas registradas en los últimos días, cuando numerosos usuarios denunciaron que algunos conductores se negaban a aceptar el Certificado Único de Discapacidad (CUD) físico para viajar gratuitamente y exigían la vinculación previa con la tarjeta SUBE, una interpretación que fue desmentida por las autoridades nacionales.
El proyecto, impulsado por la diputada massista Luciana Padulo, modifica normas vigentes de la provincia y tiene como objetivo facilitar el acceso al transporte a personas con discapacidad que presentan dificultades en la comunicación y el lenguaje verbal.
La propuesta incorpora un nuevo artículo al régimen del transporte provincial para establecer que las empresas deberán colocar en sus unidades pictogramas que permitan una mejor comprensión del entorno y de las distintas acciones vinculadas al viaje.
La medida apunta especialmente a personas con trastornos del espectro autista y otras condiciones que dificultan la comunicación verbal, aunque también beneficiará a usuarios con distintas discapacidades y contribuirá a construir un sistema de transporte más accesible.
Además, el Poder Ejecutivo provincial deberá proveer esos elementos de señalización a los municipios que adhieran a la norma, para que puedan ser instalados en terminales de ómnibus, paradas y otros espacios vinculados al servicio.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa establece que los conductores del transporte público de pasajeros deberán acreditar capacitaciones específicas para obtener la licencia habilitante correspondiente.
Entre esos cursos obligatorios se incluirá la formación en trato hacia personas con discapacidad, además de otros contenidos que determine la autoridad de aplicación.
La disposición adquiere especial importancia luego de los episodios registrados durante la última semana, cuando usuarios con Certificado Único de Discapacidad denunciaron que algunos choferes rechazaban el documento físico y exigían que el beneficio estuviera asociado previamente a la tarjeta SUBE.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación y el área de Transporte aclararon que las personas con discapacidad continúan teniendo derecho a viajar gratuitamente mediante la presentación del CUD físico, que mantiene plena vigencia.
Incluso la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP) recordó a las empresas y a sus conductores que ambas modalidades son válidas y que ningún usuario pierde el beneficio por no haber realizado todavía la vinculación con la tarjeta SUBE.

Los pictogramas son símbolos gráficos simples que permiten transmitir información de manera visual y universal, sin necesidad de recurrir al lenguaje escrito o verbal.
La nueva ley busca que esos recursos estén presentes en las unidades de transporte para identificar espacios reservados, sectores para sillas de ruedas, puertas de ascenso y descenso, y otras indicaciones vinculadas al viaje.
También podrán utilizarse secuencias visuales que ayuden a anticipar los pasos a seguir, desde la espera en la parada hasta las distintas acciones dentro del colectivo.
La herramienta forma parte de los llamados Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC), que permiten compensar las dificultades de comunicación y lenguaje que presentan muchas personas con discapacidad.

Entre los fundamentos del proyecto se destaca una experiencia pionera desarrollada por la Línea 85 SAES, que se convirtió en la primera empresa de colectivos del país en incorporar señalización mediante pictogramas.
La iniciativa, impulsada junto a la organización Salidas Inclusivas, adaptó todos los carteles internos de las unidades con imágenes destinadas a facilitar la comprensión del entorno y las acciones que deben realizar los pasajeros.
La experiencia incluyó desde la identificación de asientos reservados y espacios para sillas de ruedas hasta secuencias que explican gráficamente cómo abordar el colectivo, pagar con la tarjeta SUBE y viajar dentro de la unidad.
La intención de la nueva normativa es extender ese modelo al conjunto del territorio bonaerense.