La cancelación del informe de gestión que Manuel Adorni debía presentar el próximo 2 de julio en el Senado dejó al descubierto una nueva disputa dentro de la conducción política del oficialismo. La decisión, que inicialmente fue comunicada por Patricia Bullrich, derivó en una cadena de desmentidas, acusaciones cruzadas y malestar interno que volvió a exponer las tensiones que atraviesan a La Libertad Avanza.
"Hemos decidido que Adorni no venga"
— Corta (@somoscorta) June 23, 2026
Patricia Bullrich dijo que "no tiene sentido" que el jefe de Gabinete se presente a dar su informe de gestión el 2 de julio en el Senado ya que "no se recibieron preguntas".https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/Kmbrmx2bsG
La senadora y presidenta del bloque libertario en la Cámara alta explicó que la postergación buscó evitar que el funcionario fuera sometido a una extensa jornada de cuestionamientos por parte de la oposición. “No tenía sentido hacerlo venir para que lo tengan ocho horas castigándolo en público”, argumentó Bullrich, quien además sostuvo que los senadores opositores no estaban interesados en discutir temas de gestión.
Sin embargo, la explicación fue rápidamente relativizada desde la Casa Rosada. El propio Adorni publicó un mensaje en redes sociales para remarcar que mantiene su disposición a asistir al Congreso. “Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional”, escribió el funcionario.
Estoy a disposición para presentarme el día 2 de Julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional.
— Manuel Adorni (@madorni) June 23, 2026
Fin.
Dentro del Gobierno no cayó bien la versión difundida por la titular de la bancada oficialista. Fuentes del Poder Ejecutivo aseguraron que la decisión sobre la eventual postergación fue discutida directamente entre Adorni, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y senadores oficialistas durante una serie de reuniones realizadas en Balcarce 50.

La molestia también quedó reflejada en otro dato que circuló en los despachos oficiales: varios dirigentes libertarios interpretaron que Bullrich volvió a actuar por cuenta propia y adelantó públicamente una decisión que todavía no estaba cerrada. La situación profundizó la desconfianza que algunos sectores del oficialismo mantienen hacia la legisladora.
El episodio volvió a dejar expuestas las diferencias que atraviesan a la conducción libertaria. A la disputa ya conocida entre Santiago Caputo y el sector alineado con Karina Milei, ahora se suma el rol cada vez más autónomo de Bullrich, quien en las últimas semanas no ocultó sus diferencias con el manejo político del caso que involucra a Adorni.
Según trascendió, durante las reuniones con senadores realizadas el martes en Casa Rosada hubo mensajes explícitos destinados a remarcar que el bloque oficialista responde al presidente Javier Milei y no a liderazgos personales. La aclaración fue interpretada como una señal directa hacia la conducción parlamentaria de Bullrich.
Mientras tanto, la investigación que involucra a Adorni sigue condicionando la agenda política del Gobierno y alimentando la ofensiva opositora en el Congreso. En ese contexto, la suspensión de su informe de gestión terminó revelando algo más profundo: la dificultad del oficialismo para sostener una estrategia unificada en uno de los momentos de mayor tensión interna desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.