La investigación por la muerte de Guadalupe Ramos, la joven niñera de 20 años encontrada sin vida en la ciudad salteña de Orán, sumó en las últimas horas un dato inquietante que podría convertirse en una pieza clave del expediente: una amenaza que, según su familia, había sido pronunciada tiempo atrás por quien fue su pareja.
La frase fue revelada por Raúl Ramos, padre de la víctima, y desde entonces quedó en el centro de la escena por su crudeza y por el contexto en el que fue mencionada, mientras la Justicia intenta reconstruir las últimas horas de la joven.
“Ustedes se van a arrepentir y la van a encontrar cortada y tirada en algún lado”, recordó el hombre, al atribuir esas palabras al joven con el que Guadalupe mantenía una relación desde hacía aproximadamente ocho meses.
Para la familia, aquella advertencia —que en su momento fue interpretada como una amenaza verbal más dentro de una relación conflictiva— hoy adquiere un peso completamente distinto tras el hallazgo del cuerpo.
Guadalupe había sido vista por última vez el domingo, luego de cumplir con su trabajo como niñera. Según reconstruyeron sus familiares, salió junto a su pareja después de dejar al niño que cuidaba y, en teoría, inició el regreso hacia su casa. Sin embargo, nunca llegó.
Cámaras de seguridad registraron parte del trayecto, pero en un punto considerado clave por los investigadores la secuencia se corta abruptamente. Desde ese momento, se perdió todo rastro de la joven.

La desaparición derivó en una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a Orán durante casi 72 horas, hasta que el peor desenlace se confirmó con el hallazgo del cuerpo dentro de un inmueble que funcionaba como depósito.
Ahora, los investigadores buscan determinar qué ocurrió en ese lapso y quiénes estuvieron con Guadalupe antes de su muerte.
Además de la amenaza, la familia puso bajo sospecha la actitud del exnovio durante los días de búsqueda. Según relató el padre de Guadalupe, el joven mostró una llamativa falta de preocupación.
Cuando la madre de la víctima fue a buscar respuestas, el hombre aseguró que no la había visto. Esa respuesta encendió todavía más las alarmas dentro del entorno familiar.
“Me dijo que estaba trabajando como bagayero y que estaba ocupado. No se interesaba por Guadalupe. Si era la novia, ¿cómo no se iba a preocupar?”, cuestionó Raúl Ramos.

El padre también aseguró que la familia nunca aprobó ese vínculo, al considerar que el joven tenía conductas problemáticas y representaba un riesgo para su hija.
La operación de autopsia reveló que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento. Además, precisó que la data de muerte es cercana a la hora en que la joven desapareció.