Los 12 diputados del PRO votaron este miércoles a favor de un proyecto para apurar el trámite contra Manuel Adorni en el Congreso. Lo hicieron apenas 24 horas después de no dar quórum para discutir lo mismo.
La propuesta la presentó Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica. Buscaba obligar a la Comisión de Asuntos Constitucionales a votar antes de fin de mes los seis proyectos que piden la interpelación y la moción de censura del jefe de Gabinete.
La moción no alcanzó los votos necesarios para aprobarse. Pero el PRO, que el martes había evitado el quórum para tratar el mismo tema, esta vez sí acompañó. El resultado fue 122 votos a favor contra 108 en contra, con 26 ausentes.
La diferencia entre martes y miércoles no es un detalle menor. El martes, sin el PRO, la oposición se quedó a 12 votos de los 129 que necesitaba para discutir la interpelación de Adorni en el recinto.

Este miércoles, ese mismo bloque le dio el sí a una herramienta distinta: el emplazamiento, un mecanismo que obliga a una comisión a dictaminar dentro de un plazo fijo. Tampoco alcanzó porque se necesitaban tres cuartos de los votos, una vara mucho más alta.
El PRO había explicado su ausencia del martes con un argumento puntual: la Comisión de Asuntos Constitucionales ya estaba convocada para el 30 de junio, así que no hacía falta forzar nada. Votar a favor del emplazamiento este miércoles contradice esa lógica, porque pide justamente lo que decían que ya estaba garantizado.
Durante su exposición, el diputado de la Coalición Cívica apuntó directamente a los comunicados que el PRO y otros bloques aliados difundieron para justificar la falta de quórum del día anterior.
Ferraro sostuvo que la situación de Adorni es "insostenible" y que el funcionario "mintió descaradamente" en el Congreso y ante la sociedad. Reclamó que la comisión avance "en forma institucional" y no quede el expediente cajoneado hasta después del receso de invierno.
El proyecto de Ferraro buscaba fijar una fecha límite. Sin esa presión, la oposición teme que la comisión se reúna el 30 de junio sin sacar ningún dictamen, y que el debate sobre Adorni quede empantanado hasta agosto.
La votación final fue 122 a favor y 108 en contra. Faltaron 26 diputados, entre ellos cinco del peronismo cuyos votos se descuentan a favor de la interpelación.

También estuvieron ausentes el socialista Esteban Paulón, la ex libertaria Marcela Pagano, el radical Martín Lousteau y los cuatro diputados misioneros de Carlos Rovira, que no recibieron la orden de su jefe político para acompañar pese a estar en el recinto.
Sumaron su voto a favor el PRO completo, Oscar Zago, Eduardo Falcone y los legisladores de Innovación Federal y Elijo Catamarca, alineados con los gobernadores Gustavo Sáenz y Raúl Jalil.
El martes por la noche, después de no dar quórum, el PRO publicó en sus redes un texto en el que defendió su postura como "coherente de principio a fin". Dijo que su objetivo —forzar la apertura de la comisión— "se alcanzó antes de la sesión, por lo que el quórum ya no era necesario".
Nuestra posición fue coherente de principio a fin. Primero pedimos explicaciones y una vez conocidas, entendimos que Manuel Adorni no puede seguir en el cargo.
— PRO (@proargentina) June 23, 2026
En el Congreso el PRO impulsó la apertura de la comisión para emitir dictamen y avanzar con el tratamiento de los…
El mismo comunicado agregaba: "Desde el Senado vamos a pedir la interpelación pero no vamos a hacerle el juego a los kirchneristas, que parecen haber descubierto la corrupción recién en 2026".
Votar a favor del emplazamiento de Ferraro un día después deja una pregunta abierta sobre esa coherencia que el propio partido se atribuyó.
El emplazamiento es una herramienta del reglamento de Diputados que obliga a una comisión a tratar un tema con fecha límite, en lugar de dejarlo a su propio criterio. Es distinto de aprobar la interpelación: solo fija un plazo para que la comisión se pronuncie.

Para aprobarlo en el recinto sin pasar primero por una votación regular hace falta una mayoría especial de tres cuartos de los presentes, un número mucho más exigente que la mayoría absoluta que necesita una ley común.
Como La Libertad Avanza tiene más de 90 diputados propios, ese piso resulta casi imposible de alcanzar sin un acuerdo amplio entre oposición y aliados, algo que esta vez no se dio del todo.
El jefe de Gabinete sigue imputado por presunto enriquecimiento ilícito. El fiscal Gerardo Pollicita investiga el salto de más del 400% real en su patrimonio entre 2023 y 2025, que Adorni atribuyó a inversiones en bitcoin que nunca había declarado.

La Comisión de Asuntos Constitucionales tiene previsto reunirse el martes 30 de junio para tratar los seis proyectos que piden su interpelación y una eventual moción de censura. El oficialismo y sus aliados tienen mayoría en esa comisión, lo que hace difícil que salga un dictamen en contra de Adorni en el corto plazo.
TM