Hace exactamente 17 años, en la noche del 26 de junio de 2009, la campaña legislativa regaló una escena inesperada que quedó en la memoria política y televisiva argentina.
Horas después de encabezar su multitudinario cierre de campaña en La Matanza, Néstor Kirchner sorprendió al atender en vivo un llamado telefónico de Marcelo Tinelli durante una emisión de Showmatch y su exitoso segmento "Gran Cuñado".
La conversación, cargada de humor, ironías y referencias políticas, se produjo apenas dos días antes de las elecciones legislativas del 28 de junio, en las que finalmente Francisco de Narváez terminaría imponiéndose sobre el ex presidente en la provincia de Buenos Aires.
La campaña de 2009 se desarrollaba en un clima de fuerte polarización entre el kirchnerismo y la alianza Unión-PRO integrada por Francisco de Narváez, Mauricio Macri y Gabriela Michetti.
En paralelo, "Gran Cuñado", el segmento humorístico de Showmatch, se había convertido en uno de los grandes fenómenos televisivos del momento. El personaje de Néstor Kirchner, interpretado por Freddy Villarreal, era uno de los más populares y muchos especulaban con una posible aparición del verdadero ex mandatario.
Durante toda la emisión, Marcelo Tinelli alimentó el misterio. Incluso se realizaron llamados telefónicos a Juan Sebastián Verón y Adrián Suar, mientras el conductor mantenía la incógnita sobre si Kirchner aceptaría participar.
Finalmente, pasada la medianoche, el conductor decidió marcar el número de la Quinta de Olivos.
La llamada fue atendida por el propio Néstor Kirchner. "¿Quién habla?", preguntó inicialmente el ex presidente.
Cuando Tinelli se identificó, Kirchner respondió entre risas: "¿Qué te pasa, Marcelo? A las 12 de la noche me llamás. ¿Quién te mandó?".
La referencia al Grupo Clarín, en medio de una campaña signada por los enfrentamientos entre el Gobierno y los principales medios de comunicación, provocó las carcajadas en el estudio.
Tinelli quiso saber qué hacía a esa hora y Kirchner respondió con otra broma vinculada a las elecciones del domingo. "Estoy doblando boletas. Mandámelo a Freddy para que me ayude", lanzó.
La frase hacía referencia a Freddy Villarreal, el actor encargado de imitarlo en "Gran Cuñado".
El entonces candidato del Frente para la Victoria también aprovechó la conversación para transmitir confianza respecto del resultado electoral.
"Decí las encuestas, Freddy. Estamos ganando. Pero claro que vamos a ganar", sostuvo, en referencia a los sondeos que circulaban en aquellos días.
La campaña llegaba a sus últimas horas y el oficialismo buscaba transmitir optimismo, pese a las advertencias de distintas consultoras sobre una elección muy ajustada en la provincia de Buenos Aires.
El propio Kirchner había encabezado esa misma tarde un multitudinario acto en el Mercado Central de La Matanza, acompañado por Cristina Fernández de Kirchner, Daniel Scioli, Hugo Moyano, Sergio Massa y otros dirigentes del oficialismo.
Allí había advertido que "ésta no es una elección cualquiera" y había convocado a los argentinos a concurrir a las urnas "con la orejita parada".
La charla continuó con bromas entre Tinelli, Villarreal y el ex presidente. "Yo te puedo hacer la escalerita, el ascensor, pero mandámelo porque ahora lo necesito", insistió Kirchner respecto de su imitador.
Ante la posibilidad de participar personalmente en el programa, el ex mandatario puso una condición: "Pero vos, Tinelli, querés jugar de local o grabar. Yo quiero un encuentro en vivo". Y agregó: "Hay que hacerlo en vivo esto. Pero tratame mejor que Clarín".
Incluso bromeó con la situación laboral de la productora: "Doce y media de la noche... ¿Están todos en blanco ahí? Porque si no te va a ir a visitar Tomada", comentó, en alusión al entonces ministro de Trabajo.
Antes de concretar la comunicación, Showmatch había construido una verdadera puesta en escena alrededor de una eventual visita de Kirchner.
Marcelo Tinelli y Freddy Villarreal salieron varias veces a la puerta de Ideas del Sur, en la calle Olleros. Patrulleros, motos policiales e incluso un camión de bomberos fueron utilizados para mantener la expectativa de los televidentes.
A las 23.20, el conductor llegó a anunciar que "está llegando", pero finalmente el ingreso nunca se produjo y todo desembocó en la llamada telefónica.
La conversación terminó convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de aquella temporada de "Gran Cuñado".
Dos días después, el 28 de junio de 2009, las urnas arrojaron un resultado inesperado para el kirchnerismo.
Francisco de Narváez se impuso en la provincia de Buenos Aires con el 34,58% de los votos frente al 32,11% obtenido por Néstor Kirchner.
La derrota significó uno de los golpes políticos más duros para el ex presidente y abrió una etapa de reconfiguración dentro del oficialismo.