Una cooperativa eléctrica le cortó la luz a una base del Ejército Argentino en Neuquén por una deuda de $72 millones acumulada en cuatro meses. El corte duró pocas horas, pero expuso un problema que va mucho más allá de una factura impaga.
El Ejército tiene 13 puntos de consumo eléctrico en esa ciudad. Diez de ellos están en mora. Y esa escena —un batallón a oscuras por falta de pago— es solo la punta visible de una crisis que atraviesa a toda la estructura de Defensa: sueldos por debajo de la línea de pobreza, una obra social que no cubre tratamientos básicos y denuncias judiciales por sobreprecios en la compra de equipamiento.
El corte se aplicó en el Batallón de Ingenieros de Montaña 6, sobre la Ruta 22, una de las unidades con mayor actividad de la VI Brigada de Montaña. Es la misma fuerza que este año compró seis de los 24 aviones de combate F-16 que adquirió a Dinamarca.
La Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza de Neuquén (CALF) había dado un ultimátum de 48 horas para que el Ejército pagara lo adeudado. El plazo venció sin que se hiciera el pago, y el servicio se interrumpió.

La explicación oficial habla de un problema administrativo: la fuerza sostiene que solo maneja efectivo para sus gastos corrientes, mientras que la cooperativa no acepta ese medio de pago. Durante años, el esquema funcionó con un sistema de créditos acordado entre ambas partes. Ese mecanismo dejó de sostenerse.
La deuda total en los 13 puntos de consumo de la ciudad llega a $72 millones. El predio del Batallón de Ingenieros es el que más debe, con $44,1 millones. Le sigue otro punto de suministro con $16,5 millones.
Que una unidad militar se quede sin luz no es un hecho aislado dentro de las Fuerzas Armadas. Es la versión más visible de un ajuste presupuestario que viene golpeando a Defensa y se agudizó en mayo, cuando el Gobierno recortó $48.900 millones del presupuesto del sector mediante la Decisión Administrativa 20/2026.
Ese recorte llegó apenas una semana después de que el Gobierno anunciara el Plan ARMA, el programa oficial para modernizar las Fuerzas Armadas. La contradicción quedó expuesta: mientras se promete reequipamiento, se recortan los fondos para sostener el funcionamiento básico de los cuarteles.
Fuentes del Ejército consultadas por Clarín lo explicaron sin vueltas en ese momento: el ajuste "afectará directamente en la parte operativa de la fuerza, en el funcionamiento de la crítica obra social y hasta en el pago de los servicios básicos en las unidades militares de todo el país: luz, gas, agua".
Un soldado voluntario de primera categoría cobra $742.200 por mes. Uno de segunda, $686.838. Un subteniente recién egresado del Colegio Militar, con cuatro años de estudios universitarios, gana $926.881.
Según un informe que circula entre cuadros militares, el personal perdió alrededor del 80% de su poder adquisitivo entre diciembre de 2023 y abril de 2026. Los salarios militares están entre un 25% y un 30% por debajo de los que cobran las fuerzas de seguridad federales en rangos equivalentes.

El resultado es contundente: más del 60% del personal militar estaría hoy por debajo de la línea de pobreza, según ese mismo relevamiento. Y más de 20.000 militares dejaron la institución entre diciembre de 2023 y fines de 2025.
Para compensar el deterioro, el Ministerio de Defensa anunció que desde el 1° de julio pagará un plus salarial por formación académica: 10% por tener una tecnicatura, 15% por título de grado y 25% por posgrados. El beneficio se extiende a militares retirados.
La caída del poder adquisitivo empujó a buena parte del personal a buscar un segundo trabajo. Según estimaciones informales, alrededor del 78% de los efectivos tendría hoy alguna changa o actividad económica paralela.

Hay suboficiales que manejan Uber o reparten para aplicaciones de delivery. Otros venden uniformes traídos de Bolivia, productos de belleza, comidas caseras o trabajan como electricistas y albañiles fuera de su horario de servicio.
El ex jefe del Ejército César Milani lo resumió así: "Están destruyendo las bases de la Defensa Nacional, que no son los aviones, los tanques o los buques, sino los hombres que integran las Fuerzas Armadas".
La obra social de las Fuerzas Armadas, hoy llamada OSFA, acumula una deuda que en su momento llegó a rondar los $300.000 millones. Esa deuda se generó durante la gestión de Luis Petri como ministro de Defensa, cuando el organismo se llamaba IOSFA.
El caso más extremo fue el del suboficial mayor retirado Carlos Velázquez, de 77 años, que se quitó la vida en San Juan después de que la obra social le cortara la cobertura en medio de un tratamiento por cáncer. El episodio precipitó la renuncia del primer titular de la nueva OSFA, apenas un mes después de asumir.
Las Fuerzas Armadas pagaron unos $80.000 millones para empezar a regularizar la situación, pero las prestaciones siguen interrumpidas en buena parte del país. En Mar del Plata, un oficial retirado contó que hace tres meses no consigue turnos en instituciones que antes atendían a los afiliados.
En medio de este escenario, la diputada Marcela Pagano denunció penalmente a Petri por la compra de un avión Embraer ERJ-140LR a una empresa estadounidense por US$ 4.085.000, cuando su valor de mercado estimado era de US$ 2.300.000.

Según la denuncia, basada en una investigación de Clarín, el avión ya estaba pintado con los colores de la Fuerza Aérea desde 2023, dos años antes de que se abriera formalmente la licitación. La aeronave además llegó con 19 fallas técnicas documentadas, entre ellas fugas de aceite y corrosión.
Petri respondió que él mismo había denunciado el hecho en noviembre de 2025, antes de dejar el cargo. Hoy es diputado nacional por Mendoza. Lo sucedió el teniente general Carlos Presti, el primer militar en actividad en ocupar el Ministerio de Defensa desde el regreso de la democracia.
El caso que mejor resume la crisis es el de una unidad del Ejército en San Rafael, Mendoza, que lanzó una licitación para canjear hasta 70.000 kilos de membrillos por repuestos de una camioneta Chevrolet S10 modelo 2010.
La permuta, gestionada por la Dirección de Remonta y Veterinaria, busca conseguir 31 piezas mecánicas para un vehículo de 16 años de antigüedad. El diputado Rodolfo Tailhade lo resumió con una pregunta que circuló en redes: "¿Hay plata para los F-16 pero no para comprar los repuestos que necesita el Ejército Argentino?"
TM