El Senado de la provincia de Buenos Aires le dio media sanción este miércoles a un nuevo Régimen Previsional Especial para los veteranos de Malvinas. La ley busca reparar a quienes no pudieron seguir su carrera militar por las secuelas de la guerra y terminaron trabajando en otros puestos del Estado.
Pero el proyecto estuvo a punto de generar el efecto contrario al buscado. El Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata advirtió que, tal como estaba redactado, el beneficio también podía llegar a represores y militares condenados por delitos durante la última dictadura.
Tras esa alerta, el texto se reescribió. La nueva versión, aprobada este miércoles, excluye explícitamente a quienes fueron procesados o condenados por delitos contra el orden constitucional, incluidos los de lesa humanidad. El proyecto ahora vuelve a la Cámara de Diputados, que deberá darle el visto final.
La ley original, sancionada en 2025, tenía un punto débil: el certificado de baja de las Fuerzas Armadas que presentan los militares no especifica por qué motivo terminó su carrera. Puede ser por las heridas de guerra. Pero también puede ser por una destitución, una falta grave o incluso un alzamiento contra el orden constitucional.

Sin un filtro claro, cualquier exmilitar con ese certificado podía entrar al beneficio, sin que nadie pudiera distinguir a un combatiente real de alguien dado de baja por otros motivos. El CECIM lo planteó sin vueltas: "Lamentablemente si esta ley se modifica, muchos de los que fueron denunciados por torturar a los soldados, hoy serían beneficiados por esta modificación".
Después de las objeciones del CECIM, el Senado incorporó condiciones nuevas para acceder al régimen:
El CECIM fue tajante sobre por qué insistió con estos cambios: "Quienes hoy pretenden modificar esta ley no estuvieron abandonados por el Estado nacional. Al momento del conflicto eran profesionales y parte de la peor dictadura que sufrió nuestro país".
El foco original del régimen está en un grupo específico: excombatientes que, por las secuelas físicas o psicológicas de la guerra de 1982, no pudieron seguir su carrera militar y terminaron en otros trabajos del Estado bonaerense, muchas veces sin reconocimiento ni continuidad previsional.

Para acceder al beneficio, estos exsoldados deben acreditar un mínimo de ocho años de aportes efectivos al Instituto de Previsión Social (IPS) bonaerense. A cambio, reciben el equivalente al 80% de la mejor remuneración percibida en la provincia, más el 100% de los subsidios mensuales que fija la ley 13.659.
El beneficio también se extiende a integrantes de la Policía y el Servicio Penitenciario bonaerense que cumplan los mismos requisitos.
Durante la sesión, el senador Sergio Berni pidió que el tema no pasara desapercibido entre tantos otros proyectos. Lo definió como una cuestión de "poner justicia" en materia previsional, y calificó a los excombatientes como héroes.

En otro pasaje del debate, usó el ejemplo de los veteranos para cuestionar el funcionamiento del propio Senado bonaerense, que volvía a sesionar después de siete meses de parálisis: "Estos héroes fueron al frente de batalla y no pidieron ni módulos ni algún contrato. Cualquier similitud con el funcionamiento de esta cámara es pura coincidencia".
Aunque el Senado bonaerense aprobó el proyecto en general y en particular, la ley no quedó sancionada en esta sesión. El cuerpo rechazó parcialmente algunas modificaciones que había introducido antes la Cámara de Diputados, así que el texto vuelve a esa Cámara para una nueva revisión.
Recién cuando Diputados se pronuncie sobre la versión final acordada, el régimen podrá convertirse en ley y empezar a aplicarse.
El proyecto original data de hace varios años, pero recién ahora avanza con fuerza. Sus fundamentos remarcan que, a 42 años de terminada la guerra, el Estado todavía tiene una deuda pendiente con buena parte de los excombatientes.
Muchos de los soldados que no pudieron continuar su carrera militar por las secuelas del conflicto tuvieron además pocas oportunidades laborales en el Estado, y en muchos casos sufrieron discriminación por su condición de veteranos de guerra. La nueva ley busca, con retroactividad a la fecha de la norma original, compensar esa demora.
TM