25/06/2026 - Edición Nº1234

Internacionales

Caída de una nación

El día que desapareció un país: la decisión que cambió para siempre Europa

25/06/2026 | Hace 35 años, Croacia y Eslovenia proclamaron su independencia y desencadenaron un conflicto que dejó más de 130.000 muertos, millones de desplazados y un nuevo mapa en los Balcanes.



¿Puede un país desaparecer para siempre? La respuesta es sí. Y ocurrió en el corazón de Europa. El 25 de junio de 1991, Croacia y Eslovenia declararon su independencia de Yugoslavia y dieron el primer paso hacia la desaparición de un Estado que había existido durante casi medio siglo. Lo que comenzó como una decisión política terminó convirtiéndose en la guerra más sangrienta vivida en Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Hasta ese momento, Yugoslavia reunía a seis repúblicas: Croacia, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia. Durante décadas convivieron bajo un mismo gobierno pese a sus diferencias culturales, religiosas y lingüísticas. Sin embargo, tras la muerte del líder Josip Broz Tito, en 1980, crecieron la crisis económica, los nacionalismos y las disputas políticas que terminaron por romper esa frágil unidad.


El Parlamento de Eslovenia durante la proclamación de independencia, que dio origen al primer conflicto armado de la ruptura de Yugoslavia.

La chispa que encendió la guerra

Apenas un día después de la declaración de independencia, el Ejército Popular Yugoslavo intentó recuperar el control de las fronteras de Eslovenia. Así comenzó la Guerra de los Diez Días, un conflicto breve que consolidó la separación eslovena.

Pero Croacia no tuvo el mismo destino. Allí la guerra se extendió durante cuatro años y dejó ciudades destruidas, miles de muertos y cientos de miles de personas obligadas a abandonar sus hogares. Poco después, Bosnia y Herzegovina también declaró su independencia y quedó atrapada en un conflicto aún más devastador, marcado por limpiezas étnicas, asedios y masacres como la de Srebrenica.

En total, las guerras derivadas de la desintegración yugoslava provocaron más de 130.000 muertos y cerca de cuatro millones de desplazados, además de una profunda crisis humanitaria que obligó a intervenir a la comunidad internacional y dio lugar a juicios por crímenes de guerra.

El país que dejó de existir

Con el paso de los años, Yugoslavia desapareció y en su lugar surgieron Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Serbia, Montenegro y Kosovo, aunque este último todavía no es reconocido por todos los países.

Treinta y cinco años después, el 25 de junio de 1991 sigue siendo una fecha clave en la historia contemporánea. Para Croacia y Eslovenia representa el nacimiento de sus Estados independientes. Para Europa, en cambio, recuerda el inicio de un conflicto que transformó las fronteras del continente y demostró que un país también puede desaparecer.