Una investigación por robo agravado derivó en la detención de una mujer de 31 años que, además de estar acusada de operar bajo la modalidad de viuda negra, tenía un dato que sorprendió a los investigadores: se trata de una agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
La sospechosa, identificada como Lucía Fernanda Díaz Da Mota, fue arrestada en Ezeiza tras una pesquisa que la vincula con una organización dedicada a captar víctimas mediante aplicaciones de citas, drogarlas y luego despojarlas de objetos de valor.
El caso es investigado por la Dirección de Investigaciones de Delitos Federales, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía bonaerense, en el marco de una causa que busca determinar si la mujer actuaba sola o como parte de una banda con más integrantes.

Según la investigación, una de las víctimas conoció a la acusada a través de la aplicación Bumble. Tras varios intercambios, ambos concretaron un encuentro en Monte Grande, donde compartieron una cena.
De acuerdo con la denuncia, después de ese encuentro el hombre perdió el conocimiento y recién despertó varias horas más tarde. Al recuperar la conciencia, advirtió que le habían robado múltiples pertenencias y objetos de valor.
A partir de tareas de inteligencia y análisis de evidencia, los investigadores lograron identificar a la principal sospechosa y establecieron que pertenecía a la PSA, aunque al momento de su detención se encontraba con licencia médica por cuestiones psiquiátricas.

Ese dato sumó un elemento sensible a la causa: una integrante de una fuerza federal de seguridad quedó bajo sospecha de integrar una estructura delictiva especializada en este tipo de maniobras.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó un allanamiento en una vivienda de Ezeiza, donde los efectivos secuestraron elementos considerados clave para la investigación.
Durante el procedimiento hallaron cuatro teléfonos celulares, perfumes de distintas marcas, llaves, controles remotos, dos valijas pertenecientes a víctimas, seis relojes masculinos de alta gama y prendas de vestir de interés para la causa.
Además de concretar la detención de Díaz Da Mota, los investigadores avanzan ahora sobre una hipótesis más amplia: que la mujer no actuaba sola.
Por eso continúan las tareas para identificar a otras posibles integrantes de la banda, establecer sus roles y determinar si participaron en hechos similares cometidos tanto en la provincia de Buenos Aires como en la Ciudad de Buenos Aires.