El universo cinematográfico de DC estrenó su segunda película bajo la dirección creativa de James Gunn: la película en solitario de Supergirl. Tras la presentación del personaje interpretado por Milly Alcock en Superman, el hombre elegido para sentarse en la silla de director de su cinta fue Craig Gillespie. El cineasta australiano consolidó una carrera plagada de grandes títulos, particularmente enfocados en personajes rotos. A continuación te recomendamos algunas de sus mejores producciones.
Su primer gran reconocimiento de la crítica internacional llegó con Lars and the Real Girl, una comedia dramática conmovedora y original estrenada en 2007. La historia sigue a Lars Lindstrom, un joven extremadamente tímido e introvertido que vive en un pequeño pueblo y que un día sorprende a su familia al presentarles a Bianca, una muñeca sexual que él trata como si fuera su pareja. Lejos de caer en el chiste fácil o el morbo, Gillespie utiliza esta premisa para contar una hermosa fábula sobre la salud mental, el duelo y la empatía.

En el año 2017, el realizador tuvo su consagración definitiva con Yo, Tonya, una película biográfica cargada de humor negro. El largometraje narra la complicada vida de Tonya Harding, la talentosa pero polémica patinadora artística sobre hielo que se convirtió en una paria social tras verse implicada en el brutal ataque contra su rival, Nancy Kerrigan, antes de los Juegos Olímpicos de 1994.

En 2021, Gillespie demostró su destreza para comandar producciones de gran presupuesto de la mano de Disney en Cruella, una historia de origen que reinventa a la icónica villana de 101 dálmatas. Con mucha revolución punk del Londres de los años setenta, la película sigue a Estella, una joven estafadora e inteligente decidida a hacerse un nombre en el competitivo mundo de la moda gracias a sus innovadores diseños.

En 2022, Craig Gillespie estuvo al frente de una gran serie enfocada en uno de los escándalos mediáticos más conocidos de los años noventa. En Pam & Tommy, una miniserie de ocho episodios, la trama se sumerge en los entretelones del robo y la posterior difusión en internet del video sexual casero de la actriz Pamela Anderson y el baterista de Mötley Crüe, Tommy Lee.