Michael Jackson, el mismísimo rey del pop no pasó su propia propofest. Hace exactamente 17 años, un 25 de junio de 2009 a los 50 años de edad en su mansión alquilada de Holmby Hills, Los Ángeles, MJ falleció debido a un paro cardiorrespiratorio provocado por una intoxicación aguda de propofol y benzodiazepinas. Fue trasladado de urgencia al hospital Ronald Reagan UCLA Medical Center, donde los médicos intentaron reanimarlo por más de una hora, declarando su muerte oficial horas más tarde.

El impacto de MJ en la música no puede medirse solo por sus canciones, su impronta redefinió las reglas del entretenimiento global, desafió todos los límites desde su ingenua provocación para hacerles entender que ya nada sería igual después de su irrupción. Michael se transformó en un ícono, una marca registrada que era inmortal incluso antes de haberse muerto.
¿Sabés lo importante que tenés que ser para modificar un ritmo? Hay un pop, representado por cientos de bandas y solistas y hay otro que con solo escucharlo sabés quien lo está interpretando, un verdadero signo de los tiempos, una marca registrada que no se puede comprar, una corona que solo le entra a una cabeza.

Michael Jackson demostró que con el cuerpo se puede hacer casi tanto que con la voz, su cuerpo hablaba, era un instrumento tan o más potente que sus cuerdas vocales, la cultura callejera llevada a todos los estratos sociales, caminantes lunares por todas partes del planeta planteando un desafío casi imposible para imitar una marca registrada. A partir de Michael no hubo pop sin bailar.
Thriller sigue firme como el álbum más vendido de todos los tiempos en la historia de la humanidad. Michael Jackson ostenta el hito histórico de ser el primer artista en registrar canciones dentro del Top 10 del Billboard Hot 100 en seis décadas distintas, se quedó con un total de 13 canciones número uno en EE. UU. durante la era del Hot 100, superando a cualquier otro artista varón de su tiempo y con su disco Bad de 1987, igualó el récord de colocar cinco canciones consecutivas en la cima de las listas procedentes de un mismo álbum de estudio. Números que lo definen y que, increíblemente, seguramente sigan superándose.

Michael Jackson potenció el uso del videoclip como herramienta fundamental, modificó el standard de un artista, unió danza, cine y música para lograr un combo explosivo que ya nunca más pudo ser separado y quebró todas las barreras raciales para ser un gran ídolo dentro de todas las razas, sin importar el color. El eterno rey del pop, hace ya 17 años sin estar físicamente, cada vez más omnipresente.