Venezuela sigue bajo emergencia después del doble terremoto que golpeó el centro-norte del país y dejó edificios dañados, zonas evacuadas y equipos de rescate trabajando contra reloj. En una situación así, las réplicas no son un detalle secundario: pueden terminar de derrumbar estructuras debilitadas, provocar nuevos heridos y complicar las tareas de búsqueda. Por eso, la primera recomendación es simple y decisiva: no volver a edificios afectados hasta que una autoridad técnica confirme que son seguros.
Si una réplica ocurre mientras una persona está dentro de una construcción, la indicación más aceptada por los organismos de emergencia es agacharse, cubrirse y agarrarse. Hay que bajar al suelo, proteger la cabeza y el cuello, colocarse debajo de una mesa resistente si está cerca, o junto a una pared interior lejos de ventanas si no hay una protección mejor. Salir corriendo durante la sacudida puede ser más peligroso, porque pueden caer vidrios, fachadas, cables, techos o muebles.
Después de que termina la réplica, quienes estén en un edificio dañado deben salir con calma, sin usar ascensores, cubrirse la cabeza si hay desprendimientos y alejarse hacia una zona abierta. No se debe regresar por documentos, ropa, teléfonos ni objetos personales. Tampoco conviene permanecer en entradas, balcones, escaleras fracturadas o pasillos con grietas visibles. La prioridad es salir de la zona de riesgo y esperar una evaluación estructural.
En la calle, la recomendación es alejarse de edificios, postes, árboles, cables eléctricos, muros, vidrieras y fachadas. Si la persona está manejando, debe detenerse en un lugar seguro, lejos de puentes, túneles, pasos elevados y cables. En zonas costeras como La Guaira, además, hay que prestar atención a las alertas de tsunami o a señales anormales del mar; si hay advertencia oficial o el mar se retira de forma extraña, se debe evacuar hacia zonas altas o tierra adentro.
Para las autoridades, la respuesta ante réplicas debe concentrarse en tres frentes: zonas seguras, información clara y control de estructuras. Es necesario habilitar espacios abiertos para familias evacuadas, ordenar refugios temporales, establecer puntos de atención médica y comunicar instrucciones por radio, mensajes de texto, altavoces y canales oficiales. En emergencias de esta magnitud, la falta de información también mata, porque empuja a las personas a volver a edificios inseguros o a circular por áreas bloqueadas.
#EnFotos📹 | Cuerpos de rescate y seguridad se encuentran desplegados atendiendo las zonas afectadas por el movimiento telúrico de intensa magnitud que sacudió a Venezuela este miércoles 24 de junio.
— VTV CANAL 8 (@VTVcanal8) June 25, 2026
El Cuerpo de Bomberos de Caracas y funcionarios de Protección Civil trabajan… pic.twitter.com/hq4c7A6hlz
La recomendación final para la población es mantenerse fuera de construcciones comprometidas, usar calzado cerrado por vidrios y escombros, revisar lesiones, evitar velas o fósforos si puede haber fugas de gas, reservar llamadas para emergencias y usar mensajes de texto cuando las redes estén saturadas. Si alguien queda atrapado, debe cubrirse la boca y la nariz, evitar levantar polvo, golpear una pared o una tubería y gritar solo como último recurso. Ante réplicas, la calma no significa quedarse quieto: significa protegerse primero y moverse solo cuando sea seguro.