26/06/2026 - Edición Nº1235

Policiales

Caso Agostina

Sangre en el baño y una nueva detención: las pruebas que complican a Barrelier

26/06/2026 | Osvaldo Fassetta amplió su indagatoria y aseguró que fue engañado por Claudio Barrelier. Nuevas pericias con luminol profundizaron la investigación.



La causa por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada asesinada y descuartizada en Córdoba, sumó en las últimas horas nuevos elementos que podrían redefinir el mapa de responsabilidades. A la ampliación de la declaración indagatoria de Osvaldo Fassetta, uno de los detenidos por presunto encubrimiento, se agregaron dos movimientos clave: la detención de la actual pareja del principal acusado y resultados periciales que ubican al baño de la vivienda de Claudio Barrelier como uno de los escenarios centrales del crimen.

Fassetta compareció este jueves ante el fiscal Raúl Garzón, a cargo de la investigación. Su abogado, Eduardo Javier Medina Allende, insistió en la línea defensiva que sostiene desde el inicio: su cliente no participó del crimen y, según dijo, fue manipulado por Barrelier.

Estaba engañado por Barrelier”, afirmó el letrado al explicar que su defendido habría recibido la misma versión que escuchó la madre de Agostina: que la adolescente se había subido a un auto rojo.

El abogado fue más allá y calificó a Fassetta como un “perejil”, al sostener que “no puede aportar nada porque él no estuvo, ni supo ni nada”.

Una nueva detención en el círculo de Barrelier

Mientras Fassetta intentaba despegarse del caso, la investigación avanzó sobre el entorno más cercano de Claudio Gabriel Barrelier, señalado como autor del femicidio.

En las últimas horas fue detenida Marianela Soledad Palmero, actual pareja del principal acusado y madre de una hija que ambos tienen en común. La mujer quedó imputada por encubrimiento doblemente calificado, una acusación que agrava aún más la situación judicial del círculo íntimo de Barrelier.

Desde las primeras horas de la pesquisa, los investigadores ya habían puesto el foco sobre Palmero debido a que convivía con el acusado y se encontraba dentro de la vivienda cuando comenzaron las actuaciones.

Con su arresto, ya son cuatro los detenidos en la causa: Barrelier, Fassetta, Soledad Andreani y ahora Palmero.

Barrelier enfrenta la imputación más grave: homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género (femicidio), delito que prevé prisión perpetua.

En cambio, Fassetta, Andreani y Palmero están acusados por encubrimiento agravado.

Andreani, además, quedó bajo especial atención por otro elemento sensible del expediente: es la dueña del Ford Ka negro en el que, según la hipótesis fiscal, habría sido trasladada Agostina. También administraba el bar “Wachitas”, clausurado tras el escándalo y bajo sospecha por presunta prostitución de menores y posibles conexiones con sectores del poder político y policial.

Sangre en el baño y rastros de limpieza

La apertura del expediente permitió conocer además resultados de pericias que podrían resultar determinantes.

Los estudios realizados con Luminol dentro de la vivienda de Barrelier, en el barrio Cofico, arrojaron un dato contundente: el baño aparece como el principal ambiente donde se detectaron rastros de sangre, especialmente en la zona del lavamanos.

Ese hallazgo reforzó la hipótesis de que el crimen —o al menos una parte crucial de su ejecución— ocurrió dentro de la casa.

Los peritos también concluyeron que el lugar fue limpiado deliberadamente con el objetivo de eliminar rastros biológicos, lo que alimenta la sospecha de que el principal acusado pudo haber recibido ayuda para borrar evidencia.

El informe preliminar de autopsia ya había revelado la brutalidad del ataque: Agostina fue estrangulada y habría sufrido abuso sexual, aunque el estado del cuerpo impidió realizar hisopados concluyentes debido al severo compromiso de la región pélvica, compatible con el proceso de desmembramiento.

Con nuevas detenciones, contradicciones defensivas y evidencia forense cada vez más comprometedora, la investigación entra en una etapa decisiva. La gran incógnita ahora es si alguno de los acusados decidirá romper el silencio y explicar quién más participó del crimen.