26/06/2026 - Edición Nº1235

Judiciales

Nueva audiencia

“Estaba lúcido”: tres enfermeros declararon y dejaron nuevas dudas sobre los controles a Maradona

26/06/2026 | Aportaron detalles sobre su estado de salud, el manejo informal de la comunicación médica y el rol de los coordinadores.



La jornada 22 del juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del equipo médico que asistía al exfutbolista durante su internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre. Esta vez fueron tres enfermeros quienes declararon ante el tribunal y, entre reportes médicos, mensajes de WhatsApp y órdenes transmitidas de manera informal, dejaron al descubierto nuevas inconsistencias en el seguimiento clínico del paciente.

Uno de los testimonios más relevantes fue el de Tamara Débora Mansilla, quien aseguró que Maradona se encontraba “plenamente lúcido” durante una de las guardias en las que le tocó asistirlo. La enfermera, que cubría el turno nocturno de 23 a 7 y estuvo una sola vez en la vivienda, explicó además cómo funcionaba la comunicación interna del equipo de cuidados.

Ante preguntas del fiscal Cosme Iribarren, Mansilla señaló que el grupo de WhatsApp denominado “Tigre” tenía un carácter meramente informal, mientras que las planillas médicas eran los únicos documentos con validez clínica. Según explicó, en esas planillas se dejaba constancia de si Maradona aceptaba controles de signos vitales y si tomaba la medicación indicada.

Un chat informal y órdenes sin firma

La testigo también dijo que nunca vio una ambulancia apostada en el lote 45 del barrio cerrado de Benavídez y ubicó a Nancy Edith Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, como una de las principales receptoras de la información sobre el tratamiento, junto con la psiquiatra Agustina Cosachov.

En la misma línea declaró Aldo Arnez Zenteno, otro de los enfermeros que atendió a Diego durante los fines de semana. El testigo identificó a Forlini como “la voz cantante” dentro del grupo de WhatsApp y mencionó también a Mariano Perroni, coordinador de enfermeros y uno de los acusados en el proceso.

Su testimonio sumó un dato que generó atención en la sala: los medicamentos que debía consumir Maradona estaban “pegados en una heladera sin firma”, una modalidad que expuso desprolijidades en el manejo de indicaciones médicas.

Arnez Zenteno relató además que hubo tensiones con la enfermera Dahiana Madrid porque el exfutbolista, en ocasiones, se negaba a ser revisado. Aun así, sostuvo que durante las cuatro guardias que realizó no tuvo inconvenientes para desarrollar su tarea.

Entre los mensajes incorporados al juicio, se leyó uno enviado por él el 15 de noviembre de 2020 a las 6:58, donde reportaba: “El paciente por la noche tomó bien la medicación vía oral, estuvo mirando TV hasta las 2:30. Luego se retira a dormir. Hasta el momento tiene un buen descanso”.

Días después, el 23 de noviembre, informó por el mismo canal: “El paciente se levanta de buen humor, va al baño, toma la medicación y quiere seguir descansando”, junto con parámetros compatibles con signos vitales normales.

La retención de líquidos que no fue reportada

El tramo más delicado de la audiencia llegó con el testimonio de Daiana Loreley Cáceres, la tercera enfermera en declarar. La profesional contó que asistió a Maradona el 14 y el 22 de noviembre de 2020, y reconoció haber advertido un signo clínico potencialmente relevante: retención de líquidos.

Sin embargo, admitió que decidió no reportarlo porque entendió que Leopoldo Luque, a quien identificó como el médico tratante, ya lo había evaluado previamente.

Ese dato reabrió uno de los interrogantes centrales del juicio: si hubo signos de deterioro clínico que fueron minimizados, omitidos o directamente ignorados en los días previos a la muerte del exfutbolista.

Todos los enfermeros que declararon coincidieron en un punto: habían sido contratados por la empresa de cuidados domiciliarios Medidom y recibían directivas de Perroni.