26/06/2026 - Edición Nº1235

Internacionales

Emergencia climática

Europa enfrenta la peor ola de calor jamás registrada, según científicos

26/06/2026 | El fenómeno extremo paraliza ciudades, deja decenas de víctimas y expone que gran parte del continente no está preparado para temperaturas inéditas.



Europa vive una situación sin precedentes. Mientras los termómetros rozan o superan los 40 grados en varios países, un grupo internacional de especialistas concluyó que el episodio actual es la ola de calor más severa registrada en el continente. Además, advirtió que un fenómeno de esta magnitud habría sido prácticamente imposible sin el impacto del cambio climático provocado por la actividad humana.

El calor extremo comenzó el 20 de junio y avanzó desde la península ibérica hacia gran parte de Europa occidental. En los próximos días se desplazará hacia el centro del continente y los Balcanes, manteniendo las alertas activas en numerosos países.

Una crisis que afecta la vida cotidiana

Las consecuencias ya se sienten mucho más allá de las altas temperaturas. Hospitales, escuelas, rutas, trenes y grandes eventos comenzaron a sufrir el impacto de una ola de calor que supera ampliamente los registros habituales.

En Francia, las autoridades solicitaron cancelar festivales y actividades masivas al aire libre. En París, el tradicional festival Solidays suspendió parte de su programación y la marcha del Orgullo reprogramó actividades por razones de seguridad. Los servicios de emergencia también trabajan bajo una presión inédita. Solo en la capital francesa se registraron 55 fallecimientos de personas atendidas por emergencias en apenas 24 horas, una cifra muy superior a la habitual durante esta época del año.


El festival Solidays, uno de los eventos musicales más importantes de Francia, modificó parte de su programación por la ola de calor extrema, tras las recomendaciones de las autoridades para evitar grandes concentraciones al aire libre.

En el Reino Unido, donde se rompieron récords históricos de temperatura para un mes de junio por tercer día consecutivo, cientos de escuelas permanecieron cerradas y los servicios de emergencia informaron un fuerte aumento en los pedidos de asistencia. Médicos británicos advirtieron incluso que equipos esenciales como resonadores magnéticos y máquinas utilizadas para tratamientos contra el cáncer comenzaron a verse afectados por el exceso de calor.

En Alemania, el pavimento de una autopista llegó a deformarse y romperse debido a las temperaturas extremas, mientras que Austria alertó sobre el riesgo de que las vías ferroviarias se doblen si el calor continúa durante el fin de semana.

El fenómeno detrás del calor histórico

Los meteorólogos atribuyen este episodio a un patrón atmosférico conocido como "Omega Block", un sistema de alta presión que actúa como una tapa sobre una enorme masa de aire caliente. Al impedir la circulación normal de los frentes fríos, el calor queda atrapado durante varios días y las temperaturas siguen aumentando.


El asfalto de la autopista A2, en Alemania, se deformó por las temperaturas extremas, generando complicaciones para el tránsito y trabajos de reparación.

Según los especialistas, en algunas regiones los valores llegaron a ubicarse hasta 18 grados por encima del promedio para esta época del año, una diferencia excepcional incluso para los estándares europeos.

Otro problema es que gran parte del norte de Europa nunca fue diseñada para soportar este tipo de temperaturas. A diferencia de países acostumbrados a veranos muy calurosos, la mayoría de las viviendas conserva el calor para enfrentar los inviernos y apenas alrededor del 20% de los hogares cuenta con aire acondicionado, lo que agrava el impacto sobre la población.

Los científicos también advirtieron que las noches extremadamente cálidas, que impiden que el cuerpo se recupere del estrés térmico, hoy son 100 veces más probables que hace apenas dos décadas debido al calentamiento global.

Mientras las autoridades mantienen las alertas sanitarias y recomiendan evitar la exposición al sol, Europa enfrenta un escenario que hasta hace pocos años parecía excepcional y que ahora comienza a convertirse en una nueva realidad durante cada verano.