El balance cambiario consolidó su recuperación en mayo. Tras frenar la racha negativa en abril, el quinto mes del año cerró con un saldo positivo de USD 1.877 millones, según los últimos datos oficiales del Banco Central.
El escenario muestra un giro de 180° frente a mayo de 2025, cuando la cuenta corriente arrastraba un rojo de USD 149 millones. Con este nuevo resultado, el acumulado de 2026 trepa a un superávit de USD 2.010 millones, mientras que la medición de los últimos doce meses ya deja un saldo a favor de USD 4.290 millones.

La clave estuvo en el comercio de bienes, que aportó un saldo positivo de USD 4.322 millones, la cifra más alta para un mes de mayo desde 2003.
Este colchón de dólares fue el que permitió absorber los demás rojos de la balanza:
El gran motor del mes fue el salto en el comercio exterior, reflejado en dos tendencias opuestas, pero igual de favorables para las cuentas externas: mientras las exportaciones se mantuvieron en niveles máximos, las importaciones continuaron en retroceso.
Los cobros por exportaciones treparon hasta los USD 9.297 millones (un crecimiento interanual del 17%), mientras que los pagos por importaciones se derrumbaron un 19% interanual, ubicándose en USD 4.975 millones.
El podio de los sectores que más divisas le aportaron al país quedó conformado de la siguiente manera:
Por fuera de los tres primeros puestos, la minería tuvo un rol clave al aportar el 10% de las divisas (USD 912 millones), logrando superar por muy poco el rendimiento de la industria automotriz, que generó USD 896 millones en el mes.

La cuenta financiera también cerró mayo en terreno positivo, aportando USD 1.763 millones. El dato es clave, ya que logró compensar un saldo negativo de USD 798 millones en concepto de inversiones de no residentes.
¿De dónde salieron las divisas? Principalmente de dos fuentes:
Pese a los números verdes, el informe del Banco Central encendió una luz de alerta que los analistas miran con preocupación de cara al año electoral: el atesoramiento privado.
En mayo, los residentes argentinos compraron USD 1.886 millones para ahorro o consumos en el exterior. Si bien la cifra se mantiene apenas por debajo del promedio de los últimos meses, el acumulado histórico empieza a pesar en la macroeconomía.
En cantidad de personas, el BCRA destacó que, en mayo, 1,4 millones de individuos compraron USD 2.260 millones en billetes, mientras que unos 730 mil vendieron USD 408 millones.

El dato: Desde que se rehabilitó el acceso formal al mercado cambiario en abril de 2025, la formación de activos externos (popularmente llamada "fuga de capitales") ya devoró USD 43.764 millones. Solo en el último año, esa cuenta acumuló un rojo de USD 38.517 millones.
Aunque la demanda de dólares se desaceleró levemente tras las elecciones de octubre, su impacto actual es total: en mayo, la compra de divisas se consumió por completo el superávit logrado por la cuenta corriente. Esto deja un escenario abierto de cara al 2027, donde las urnas volverán a marcar el termómetro económico.
Por ahora, en mayo, el saldo positivo en ambas cuentas le permitió al Banco Central acumular reservas.