Cada 28 de junio se conmemora el Día Mundial del Árbol, una fecha que busca poner en valor el aporte de los árboles a la vida cotidiana, el ambiente y el desarrollo económico. En ese marco, la Asociación Forestal Argentina (AFOA) destacó el papel que cumplen tanto los árboles nativos como los implantados en la generación de soluciones para enfrentar desafíos vinculados al cambio climático, la producción y el desarrollo regional.
Desde la entidad señalaron que los árboles forman parte de las denominadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN), un conjunto de estrategias que utilizan los procesos propios de los ecosistemas para responder a problemáticas ambientales, sociales y económicas.
"Además de transformarse en bienes indispensables como madera, papel o energía, los árboles —tanto plantados como nativos— cumplen una función mucho más amplia: generar soluciones ecosistémicas para los desafíos más exigentes de nuestra era", indicaron desde AFoA.
Uno de los aportes más visibles se registra en las ciudades, donde el arbolado urbano y los espacios verdes contribuyen a reducir el impacto de las altas temperaturas. De acuerdo con estudios citados por la asociación, la presencia de árboles puede disminuir la temperatura del aire entre 2 °C y 5 °C en áreas metropolitanas densamente pobladas, mientras que la sombra reduce hasta 12 °C la temperatura del suelo y del asfalto durante el verano.
La entidad explicó que este efecto se produce gracias a la evapotranspiración, el proceso mediante el cual los árboles liberan vapor de agua hacia la atmósfera. Ese mecanismo permite atenuar el fenómeno conocido como isla de calor urbana y aporta una alternativa natural para moderar las temperaturas en los centros urbanos.
AFoA también remarcó que la importancia del recurso forestal va más allá de los beneficios ambientales. En el contexto del crecimiento de la bioeconomía y la economía circular, los árboles constituyen la base para distintas cadenas productivas.
La madera ocupa un lugar en proyectos de construcción por su capacidad estructural y por almacenar carbono durante largos períodos. Al mismo tiempo, las fibras celulósicas son utilizadas para desarrollar envases y embalajes destinados a reemplazar plásticos de un solo uso, mientras que los residuos provenientes del manejo forestal son empleados como fuente de biomasa para la generación de energía.
Según la entidad, las actividades vinculadas con la forestación, el manejo sostenible de los bosques y la restauración de ecosistemas también contribuyen a la conservación de los recursos hídricos y la biodiversidad.
En paralelo, estos proyectos participan de iniciativas relacionadas con el financiamiento climático y los mercados de carbono, generando nuevas oportunidades para las economías regionales y el empleo en las zonas rurales.
Desde AFOA sostuvieron que los árboles reúnen múltiples funciones en un mismo recurso: aportan materias primas para diferentes industrias, participan en la regulación ambiental, contribuyen a reducir los efectos del aumento de la temperatura en las ciudades y forman parte de estrategias vinculadas con la transición energética y el desarrollo de nuevas actividades económicas.
En el marco del Día Mundial del Árbol, la entidad planteó que el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales constituye una herramienta para abordar de manera conjunta los desafíos ambientales, productivos y sociales.