Los golpes secos contra una pared llamaron la atención en plena noche junto a las vías de la estación General Urquiza. El ruido no provenía de una obra ni de tareas de mantenimiento: un delincuente trabajaba contrarreloj para abrir un boquete y acceder al interior de un comercio con fines de robo.
El sospechoso, de 59 años y con un extenso prontuario criminal, fue sorprendido por efectivos de la Policía de la Ciudad mientras intentaba perforar la mampostería de una zapatería ubicada sobre la avenida Monroe al 5100, a pocos metros del sector ferroviario.
Según fuentes policiales, el hombre realizaba un importante socavón con el objetivo de ingresar directamente al subsuelo del local y así concretar un millonario robo sin ser advertido desde el frente del comercio.

El operativo se desencadenó cuando policías que patrullaban la zona de Triunvirato y Roosevelt escucharon ruidos inusuales provenientes del sector de las vías. Ante la sospecha de un hecho delictivo, los uniformados se dirigieron al lugar para inspeccionar el origen de los golpes.
Al llegar, descubrieron al sospechoso en plena maniobra. El hombre arrojó las herramientas que utilizaba e intentó escapar corriendo, pero fue reducido a pocos metros del comercio antes de concretar la fuga.
Tras asegurar la zona, los agentes comprobaron la magnitud del plan: el boquete abierto en la pared medía aproximadamente 50 por 30 centímetros. Además, hallaron una soga atada a un árbol que descendía hacia la abertura, elemento que presuntamente formaba parte del método diseñado para ingresar al local o mover elementos sustraídos.
Durante el procedimiento, la Policía secuestró herramientas cortantes y elementos contundentes utilizados para debilitar la estructura del comercio.
La investigación permitió establecer además que el detenido acumulaba 19 antecedentes penales entre 2011 y 2022 por causas de robo, tentativa de robo, robo con arma de fuego, hurto, daño, lesiones leves y resistencia a la autoridad.
El caso quedó bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 7, a cargo de la jueza Peluffo, con intervención de la Secretaría N° 121, encabezada por la doctora Neme.
Por disposición judicial, el sospechoso quedó formalmente detenido y se iniciaron actuaciones por robo por efracción, mientras la Justicia ordenó preservar toda la evidencia recolectada en la escena del frustrado golpe.